Antifonario de León, siglo XI. Posiblemente la primeras notaciones de música gregoriana.

 
 
 

     Son tres las ediciones unificadas en lenguaje medieval del Libro de Alexandre2. Siete años han pasado desde la aparición de la más reciente. En ese intervalo, no se ha intentado una reseña-análisis que realmente caracterice el esfuerzo ecdótico de los tres editores o que aquilate los resultados logrados por ellos en la discriminación de variantes, la cual es el meollo de la crítica textual. Ante el silencio de otros y dada la importancia de esta primera obra maestra escrita en lenguaje erudito, me he puesto a escribir una serie de estudios realizados al margen de las tres ediciones.

En el primero presenté la hipótesis, y espero haberla comprobado, de que la repetición de voces de rima en el tetrástrofo monorrimo es señal casi segura de corrupción textual 3. En éste, el segundo, quiero proseguir en la depuración del texto al seguir un camino lateral: Buscaremos la solución razonada de problemas vistos frecuentemente como insalvables para quien edita una obra conservada con notable negligencia en sólo dos manuscritos. Y pueden serlo si nos conformamos con el bien arraigado conservadurismo gremial. El editor en tal situación es tentado a seguir un supuesto «texto preferido» y abstenerse de intervenir excepto en casos de inaceptable corrupción. Así provocará menos crítica y facilitará enormemente su labor. Tal filtro, sin embargo, es muy basto y deja pasar muchísimas lecturas que son defectuosas o dudosas e introducen incoherencias en el nuevo texto unificado. En lo que sigue espero demostrar que, además de aplicar los criterios más básicos —gramaticales, dialectales, prosódicos y retóricos—, podemos ir definiendo otros más discriminadores que permiten no ya detectar corruptelas aparentes sino también desenterrar lecturas legitimas ocultas entre líneas de verso alejandrino.

Para dar unidad a nuestra exploración he escogido las primeras cincuenta estrofas de un pasaje que merece atención particular: la primera descripción en castellano del infierno (est. 2334-2423), que encierra un tratado sobre los pecados mortales (2345-2411). R. S. Willis señala cuánto se ha amplificado este pasaje a manos del poeta español frente al más breve tratamiento que le da su principal fuente, Gautier de Châtillon 4. La eximia medievalista M. R. Lida de Malkiel, en el ensayo que contribuye como apéndice a la edición española de The Other World According to Descriptions in Medieval literature de Howard Rollin Patch, curiosamente no dedica al mismo texto más que unas pocas palabras. Dice, «el paraíso exaltado con fórmulas negativas [...], el infierno [...], descrito con felices toques concretos (2344a, "en todas sus comarcas non nascen nunca flores") y ambos inspirados probablemente en el Román d'Alexandre» 5. Años más tarde Ian Michael en su libro interpretativo se explaya algo más, insistiendo en la relación temática entre la confabulación de Natura con Satanás y la suerte final de Alejandro6. Buena parte del apartado se centra en una discusión sobre mal logar(2334c en P), sintagma análogo a «infierno», pero lección falsa en este pasaje, como veremos en seguida.

Cinco años antes Michael había explorado este tema. Refutando a Lida de Makiel, él precisa la deuda que tiene el poema español en su descripción del infierno, no con el Román d'Alexandre,sino con Gautier de Châtillon7. Sin querer desmerecer en nada el valor de este trabajo, señalo lo espinoso que es el manejo de la edición paleográfica paralela de Raymond S. Willis, Jr.8, punto de partida para todos los editores, así profesionales como aficionados. En la copla que introduce la descripción del infierno encontramos estas dos versiones discrepantes del v. 2334c:

mal suelo, mal poblado, mal trecho, mal lugar(P);

a el suelo,mal poblado, mal techo e mal fogar(O).

En su artículo, observando tal vez la perfección métrica de c en el texto oriental y atraído por la expresiónmal lugar —que suscitó un debate sobre posibles influencias arábigas 9—, Michael cita tal cual el verso y toda la copla; y esto sin hacer mención de variantes. Luego, en su libro 10 cita en primer lugar (¿por considerarla preferible?) la lecciónOde c y relega a una cita parentética la otra versión, que reza mal lugar y así repite la voz de rima presente en a. Reproduce también el primer hemistiquio de O, sin objeción, a pesar de la corrupción demal.

Desafortunadamente, los problemas no terminan allí. Los dos textos PO concuerdan en la lección mal pobladoy los tres editores inicialmente le atribuyeron validez. A pesar de esta unanimidad, hagamos una pausa. ¿Qué mensaje ha querido comunicamos el poeta con este verso, y cómo lo expresa? En una enumeración de ritmo bien medido, con repetición machacona del adj. mal delante de cada miembro, describe la supuesta sede de Satanás, o sea un 'edificio considerado como una construcción hecha de cuatro componentes'. El suelo es la base o parte inferior11 (Aas IV 94, 16); el techo, y no trecho seguramente, la cubierta de la construcción; el fogar 'hogar', tal vez 'brasero' (Aas I 123,16), que en 2414a se convierte en fomaz (Mi 366a). Pero en la serie hay un sintagma que disuena de las demás designaciones: mal poblado 'lugar (¿mal?) habitado'. Seguramente debemos contar con una erudición suficiente de parte de los poetas clérigos para componer una enumeración cuyos miembros forman un todo homogéneo (Mi 323b "as vigas, las gateras, los cabrios, los cumbrales"12, por ejemplo; nótese también la presencia de fastial en 2312b; además, la enumeración de invectivas en 2351b). En tales circunstancias, podemos conjeturar que la lección poblado (PO), en apariencia tan inofensiva, es en realidad una corruptela; disimula una variante legítima, pero oculta, latente. Si la pudiéramos extraer con delicadeza de entre líneas, restauraríamos el verso en su prístina integridad. Es sorprendentemente fácil la solución que propongo para N2 Se encaja con justedad la voz sobrado 'desván; piso alto' (A 2125a —en el pasaje que describe el palacio de Poro—, SM 192c, Apc 165b53). La alteración obrado > poblado habrá sido facilitada por las larga de la primera voz y la variación ortográfica r ~ l, tan frecuente en tiempos medievales con la convivencia de dialectos regionales. Que una lección común de los dos textos sea espuria se explica por el hecho de existir ya en el arquetipo, o por consistir en una modernización efectuada de forma espontánea, pero independientemente, en las dos ramas13. Uno de los objetivos de este artículo es demostrar que dicho fenómeno es algo frecuente 14. Como consecuencia, el estudioso debe andar constantemente con ojo avizor, confiado en que no está sin defensas con tal de aprender a ser exigente al manejar los textos PO y a utilizar los medios de que dispone para detectar las asechanzas que lo esperan.

Como paso inicial presento un inventario de 43 variantes recogidas de las primeras 50 coplas (2334-2383) de la descripción del infierno, sobre la autenticidad de las cuales los tres editores no hemos sido unánimes, o ya no lo somos hoy. La lista, aunque no exhaustiva, es representativa de las muchas e importantes discrepancias que acusan los esfuerzos ecdóticos de los tres editores. Para cada par de variantes, se despliegan las soluciones preferidas por editores individuales. Se deben a Nelson enmiendas de origen «extratextual», ya que Cañas y Marcos Marín, como regla general, se abstienen de intervenir de esa manera (una excepción, 2378d). Señalo el primer hemistiquio con (') y el segundo con (").

 

 

2334c'      N2 [sobrado]                        PO, N;, C, MM poblado

2334c"     O, N1, MMtecho                  P, C trecho

2334c"     O, N1, MM fogar                   P, C lugar

2335b     O, MM, N2 dónanos              P, N1, C donaires

2338a      N1 [calura]                          PO,     C, MM calentura

2339a"     P, N1, C aforado                 O, MM forado

2340c'      P, N1, C sufre                    O, MM piedra sufre

2340c"     P, N1, C betu[m]ne             O, MM ueguedumbre

2340d"     P, N1, C derromprié            O, MM romperié(n)

2342b      P, N1, C labros                   O, MM beços

2344c'     O, N1, MM tovas                  P, C cuevas

2344c"    O, N1, MM pudores              P, C olores

23466     O, N1 cabdalera                   P, C, MM cabdellera

2347a     O, N2 allegando15                P, C, MM aporgando                   N1,apor[t]ando

2348a     O, N1MMserores                 P, C errores

2349c     P, N1Cravales                    O, MM portales

2350a     N1, con[c]osina                    P, C, MM contosina                    O conpannera

2352a"    P, C, N2 menguarié             O, N1, MM prestarié(n)

2353c     O, N1, puede                       P, C, MM plaze

2353a1    P, N1, C pagada                 O, MM folgada

2354a     N2 [morg]ones                    O, N1, gromones                        P, C, MM grañones

2354c'     O, N,maldiciones               P, C, MM maldiguezas

2354c"     P, N1, MM diversïones16    O, C traïciones

2355o"     O, N2 demonio                  P, N1, C, MM diablo

23576     N1, [arlotía]                        P, C, MM alueyas                       O a loas i a

2358d"     N1, Lame[ch]                    PO, C, MM Lamet

2360c     N2 m[e]ísma                      PO, C, MM, N1, misma

2361d     P, MM, N2 sant(o) omne     O, N1, C ricomne

2366a     N1, clérigos e [canonges]   O clérigos nen cavalleros            P clérigos e cav.

                                                      C, MM cav. e clérigos

2367b     N1[de]vieda                       PO, C, MM vieda

 

Las discrepancias detalladas aquí ocurren con una frecuencia de unas cuatro por cada cinco estrofas de este corto pasaje. Esta constancia es perturbadora cuando consideramos que más de la mitad de ellas consisten en variantes textuales. Tal grado de inseguridad textual refleja el alarmante deterioro sufrido en la tradición manuscrita. Justifica también la urgencia que sentimos por depurar el texto y hacerlo accesible para el público en una versión que haya sido unificada de manera verdaderamente crítica, hasta donde esto sea posible. Se ha establecido en el artículo precedente dedicado al estudio de voces de rima, que la gran mayoría de las variantes textuales resultan del deseo de simplificar, de renovar lingüísticamente, o de «perfeccionar» el texto; en suma, las alteraciones han sido intencionales. Conociendo los motivos que impelen a los sufridos copistas, quedamos habilitados para enmendar pasajes defectuosos imitando usos del mismo Alixandreo de otras obras fundadas en elmovimiento literario palentino. Este esfuerzo merece ser sancionado dado que el poema representa el apogeo cultural de la primera mitad del Trescientos. Asimismo, las circunstancias nos favorecen, porque los que inventaron la escritura en lengua vernácula culta disponían de un léxico, y también de un ideario, que la erudición moderna ha estudiado extensamente.

Las lecciones citadas en la segunda columna son percibidas como superiores por razones que se explican seguidamente. Espero que el estimado lector perdone mi presunción pero, al parecer, no hay, como debiera haber, otros dispuestos a servir de árbitros y a hacer —independiente y objetivamente— un análisis parecido. Si sirvo en dicha capacidad por ahora, lo hago aplicando rigurosamente el principio isométrico y teniendo en cuenta lo mucho que sabemos hoy del atildado «meste de los clérigos: una prosodia17 y una retórica18 inculcadas, según la determinación de varios investigadores19, en la incipiente universidad de Palencia durante el primer tercio del siglo XIII. Pero éstos no son los únicos criterios aplicables. Igualmente importante es tener presente la evolución del castellano arcaico, que en la etapa formativa imitaba más de cerca formas etimológicas latinas y luego, más tarde, recibió voces de otros dialectos peninsulares y otras lenguas europeas, además del latín, del árabe y del vasco. No debemos tampoco perder de vista la evolución de la lengua durante el largo tiempo en que la obra original, trasladada sin esmero, fue dispersada en dos ramas, una occidental (O, Madrid) y la otra oriental (P, Paris) 20 exponiéndose a nuevas y dispares influencias dialectales. La tendencia del copista a remozar el lenguaje es particularmente pronunciada en P, por estar más alejado cronológicamente del arquetipo. Finalmente, una facultad ordinaria que a mi parecer no se ha aplicado con suficiente rigor es el simple sentido común, combinado con el ya mencionado ojo avizor. Hemos de sentimos obligados a destacar, si no a corregir, lecciones que vulneran principios prosódicos del «curso rimado», o reglas gramaticales de las más rudimentarias, como tampoco nos deben pasar desapercibidas lecciones que contradigan el mensaje de los autores originales, simplemente porque así reza uno de los textos, o acaso ambos. Al decir esto, no creo atribuir excesivo celo y eficacia a los letrados palentinos, dirigentes del seminario de donde salió el poema 21.

No cito aquí versos completos; están disponibles en la versión unificada incluida al fin del artículo. Con la tabla que precede comenzamos a caracterizar los métodos ecdóticos que fundamentan cada una de las tres versiones unificadas. Intento sacar orden del caos agrupando las variantes que examinamos conforme a ciertos factores específicos que yo he considerado determinantes en la discriminación de las mismas. Cito primero la variante que lleva trazas de ser superior en la contextura tan delicada que enfrentamos.

 

Ortografía

2346b cabdalera: cabdellera. El étimon es cabdal 'grande, principal' < ca-PITALE, y no cabdiello 'caudillo, jefe'< CAPITELLUM; se registra escrita correctamente 6 veces en O, el manuscrito más antiguo; 5 veces en Berceo(CBBD). Aunque el sustantivo caudal persiste, el adj. cabdal caduca con el tiempo. En cambio, el más trilladocaudillo perdura y lo tienen presente copistas de generaciones posteriores.

2369d' deñe: deve. Simple error de copia, pero deñar 'considerar digno de (algo)' es verbo común en fórmulas piadosas (4d, 33 veces en Berceo).

 

Prefijación

2339d aforado: forado'protegido por un fuero o cuerpo de ordenanzas municipales'; Lo 149a, Apc 578b3.

2340d derrompríe: romperié(n) 'destruir; penetrar por fuerza; saquear'; 977b, 2383c, Apc 739a5. La síncopa del futuro es una garantía de autenticidad (Vind., pág. 139).

2367b [de]vieda: vieda. Véase «Escansión».

2368c sagradas: consagradas. La forma con prefijo resulta larga, pues vïolar es trisílabo (Vind., pag. 86). Observamos eglesia(s) sagrada(s) en SM 458d", SD 110d, 667b.

 

Escansión

2360c m[e]ísma: misma.El trisílabo del protocastellano (< lat. vg. METIPsimus,DCELC, III, 387) sirve también para corregir 1040c, 2369b y varios versos de Berceo (Vind,pág. 390, n. 26).

2367b [de]vieda: vieda'prohibe'; 4 veces en A, SD 330c; cfr. el sust. deviedo A 1240d, Mi 622d. El bisílabo vieda (ie < E) no está sujeto a diéresis (Vind., pág. 90).

2375c tribuían: trienblan. El latinismo es verbo transitivo trisílabo y proparoxítono, mientras que trienblan (P,< TREMULAre) es bisílabo e intransitivo. El último verbo disimila el grupo inicial tr- en castellano: 228c, SD 7436, PMC 3619; cfr. temblor en Si 38a. Hay que leer "allí queman e tribuían quantas fallidas son" (N2). El latinismo cae en cesura, posición preferida para esdrújulos (cfr. distribución de capítolo I capítulo en Berceo22).

 

LÉXICO SELECTO 23

 2334c" [sobrado]: poblado. Ver la introducción de este ensayo.

2334c" fogar: lugar.Optando por la voz más afín y específica de la enumeración, rechazamos la repetición de una voz de rima en la misma estrofa24.

2338a calura: calentura. Se prefiere el arcaísmo trisílabo, que pronto caduca (1174b, 1766b, SM 50c, 245a). Perdura el tetrasílabo, que resulta hipermétrico.

2344c' tovas: cuevas.Sobra decir que este tecnicismo geológico es una lectio difficilior < lat. vg. *tofa, lat. tofus 'piedra caliza porosa*. Corominas (DCELC, IV, 467) nos informa que "En su sentido propio no veo testimonios del vocablo anteriores a C. de las Casas (1570). [...] Por analogía se aplicó al sarro de los dientes cuyo nombre ya se cita en Nebr. [...] Seguramente es la misma palabra el nombre de una especie de cardo borriquero, ya citado en la forma tuba por el Becrí (†1093). [...] La misma ac. tenemos en el Alex". Cita el v. 2180c, según la numeración y texto deO, lo que nos hace sospechar que no manejaba la edición de Willis, donde en Pleemos "cuevas que paren fumo"25. Aun sin la ayuda de P, es difícil comprender que nuestro etimólogo por antonomasia haya podido interpretar "tovas ('especie de cardo borriquero') que fazen fumos e amargos pudores", tratándose del báratro, con el que asociamos tradicionalmente emanaciones sulfurosas. Luego se agrava el error con lapropuesta de que peniscales agudosdel verso siguiente es congénere del cat. panical, otra especie de cardo, sin reconocer en el vocablo un término topográfico (moderno peñascal 'sitio lleno de peñas grandes y escarpadas'). Le quedamos en deuda, sin embargo, por haber trazado isoglosas reveladoras en el mapa dialectal de la Península. Los descendientes del latín tofus han proliferado en una amplia zona geográfica: Cataluña, Gascuña, Aragón y Andalucía. Martín Alonso (El, s.v. toba) cita A 2180c (O) correctamente; y con la acepción 7 precisa, además, 'cueva rasgada entre peñascos por ser la piedra porosa y blanda'. No veo por qué impugnar la autenticidad de esta variante. Cuevas (P) es mera simplificación.

2344c" pudores: olores.Nos quedamos con el cultismo, la voz más específica (Mi 112d)26.

 

2349c ravales: portales.Se opta por el hispanoarabismo, sin aglutinación del artículo: rabád > raval > alraval > mod. arrabal (DCELC,I, 274).

2350a con[c]osina: contosina / conpannera. Se reconstituye la voz que significa parentesco, tal vez con la denotación 'con respecto a una persona, hija de un tío segundo'. La variación ortográfica c < > t es frecuente en los manuscritos (N¡, §3.3274). Se ha estudiado la palabra consograr, presente en 335a (O) y dos veces en el PMC (1906, 3356). Basándose en textos aljamiados Galmés de Fuentes llega a la conclusión de que este verbo significa 'emparentar por afinidad o por razón de matrimonio', a diferencia de 'por consanguinidad´ 27. Puede darse que el prefijo con-cosina connote algo parecido 28. Sea como fuere, en su censura de la sociedad coetánea el poeta emplea pássim como principio organizador del pasaje la idea de que cada uno de los vicios trae consigo una proliferación de procederes pecaminosos. Así la Codicia y la Envidia engendran usureros, ladrones, pilladores, embaucadores, etc. En todo el pasaje menudean términos o expresiones que indican consanguinidad, amistad, vecindad, tutoría, imperio: madrona2346b, criadiella y serores 2348a, compañas(cambiado en companeras en O) 2349a, vezina 2350a, pare ... fijo traïdor 2367a, crïazones 2373a, confradria 2378c,reina y criados 2406a,emperadriz 2407c 29.Concosina (< CUM + CONSOBRINUS) es simplemente el caso más exótico, y debe incluirse en el numeroso grupo de voces afines compuestas con lat. CUM: cormano, confradre, comadre, compadre, concuñado, consuegro 30.

2354c" diversiones: traiciones. Respetando el tenor general del pasaje —la proliferación de distintas clases de faltas morales—, acogemos la voz que significa 'una multiplicidad [de otros vicios]'; se altera el sufijo dedivers(idad), presente enMi 10c ("que avié de noblezas tantas diversidades") y 792c.

2355d demonio: diablo.Se prefiere para N2la variante acompañada de end ovo ... Saúl, frente a un verso muy corrompido. Demonio, evidentemente una voz selecta, se documenta una vez más en el poema: 1470b; pero 26 veces en las dos obras hagiográficas, San Millán y Santo Domingo, sin aparecer en otras de don Gonzalo.

2357b [arlotía]: alueyas: a loas i a. La enmienda reconstructiva, con valor de 'bribonada, bellaquería', se encuentra en SM 20c; es congénere del ant. prov. arlot 'bribón, ribaldo' presente en 2393d (P; mendigarllote en O), SD 648c, Lba 439d, 1478b; cfr. arlotería en Apa I 28d1, e ingl. harlot.

2360c m[e]ísma: misma.Ver bajo «Escansión».

2367d [cunte]: contece.Se reconstruye la forma del inf. protorromance contir 'suceder' < CONTINGERE 'acontecer, caber(le a alguno)'; vid.la apabullante documentación reunida en Vind., pag. 177.

2373d orre[z]as: orrescas / orredeças. Las variantes, en singular, denotan 'cosa sucia, vil; asquerosidad'. Con el sufijo-eza la lectura auténtica es congénere de orrura, presente en 818b, SM 158b, 183d, Mi 283b, SD 470d. El radical de ambas voces es el oc. ant.orre 'sucio', al que se pospone la desinencia -eza, una de las más explotadas por los poetas clérigos: abteza, brav-, cort-, extrañ-, fad-, fer-, flaqu- fortal-, franque-, grand-, nobl-, pobr-, prod-., riqu-, sotil-. Pero obsérvese su abuso bajo 2354cmaldición en el apartado «Proclividad escribanil».

2375c tribulan: trienblan. Véase bajo «Escansión»,

2378d [abés]: apenas: ya nunca: [non]. El arcaísmoabés (< AD + VIX'con dificultad') sobrevive, de hecho, con alguna dificultad en la tradición manuscrita del poema: 12d, 695a, 1008a, 11230*, 1812b, 2289c. Cañas introduce nonal conservar el morfema impf. bisílabo -ian (P), que en sí es una modernización 31.

 

2381d [apostura]: natura: escriptura. La última variante es un contrasentido. Natura se descarta por ser repetición de la voz de rima presente ya en el segundo verso de esta copla 32. La enmienda reconstructiva propuesta para N2 significa 'elegancia, belleza' y mucho más.

 

Tradición bíblica / clásica

2358d Lame[ch]: Lamet. Recordando la tendencia escribanil a confundir t ~ c, podemos suponer que el arquetipo traeríaLamec. Lamech, desciéndeme de Caín, figura en el capít. 4 de Génesis (esp. vv. 23-24), pero los detalles específicos a los que alude nuestro texto derivan de los comentaristas medievales de la Biblia 33. A pesar de sus limitaciones visuales, Lamech no renuncia a la cacería. Cuando mata por equivocación al errabundo Caín, recordando la maldición pronunciada por Dios, Lamech descarga su bilis en su guía.

2361d sant(o) omne: rícomne. En un artículo de loable erudición, Lacarra resuelve el problema34. Concluye diciendo, "Las variantes del manuscrito de París, a mi juicio preferible en este episodio, se remontan a una tradición que, derivada de la Summa de Peraldus, sería conocida en la Francia del siglo XIII. Los cambios del manuscrito de Osuna parecen más bien responder a los fallos de un copista incapaz de comprender la presencia del «santo omne» dentro del ejemplo". En la versión tradicional el desenlace no se queda en el puro asombro del misterioso benefactor —y también taumaturgo— sino que pormenoriza el violento fin de la fábula. El envidioso se queda tuerto y el codicioso, ciego, como lo requiere el método didáctico del exemplum. Una quisquillosa notilla filológica: la apócope de sant(o) en el sintagma s. omne es la única combinación registrada en San Millán, 15 veces y siempre en cesura. Sólo así cabe en el verso bajo escrutinio.

 

Proclividad escribanil

2340c' sufre ('azufre'): piedra sufre.Copistas del texto O,con su prurito perfeccionista, tienden a llenar las elipsis del original —auténticas o imaginadas, como en este caso—: cfr. 1444b, 1524c, 1567a, 1627d, 1777d, 1911b, 2353c.

2340c betu[m]ne: ueguedumbre. Véase más abajo en la sección «Sentido».

2342d labros: beços. Corominas nos da la solución (DCELC, I, 454): "Una etimología hispanocéltica [de bezo] está de acuerdo con la limitación del vocablo a la mitad occidental de la Península, limitación que ya era medieval, según nos muestra el manuscrito aragonés del A". En efecto, este texto no documenta sino labro(s) (< LABRUM, 7 veces). Beçosse documenta 5 veces, exclusivamente en O. A juzgar por la limitada documentación que nos proporciona el TDMS, el occidentalismo no figuraba en el original del poema, compuesto entre los decenios segundo y tercero del Doscientos. Labr(iell)os se registra 9 veces en Berceo.

2347a allegando: aporgando: apor[t]ando. La acción de 'recoger; reunir, juntar' se expresa ordinariamente con (a)llegaren el siglo XIII.Aporgar ('aporcar', DCELC, III, 907) será un aragonesismo. Es excesiva la reconstrucción apor[t]ar de N1.

2354c' maldiciones: maldiguezas. El uso inmoderado del sufijo -eza es una peculiaridad de texto F; cfr. de la otra planeza 935b (C), garrideza 2005d, y fracteza 2496a frente a d'ella e d'ella parte, garredencia, y frontera respectivamente en el otro texto.

2372c" [g]leral: cal. La distribución de glera 'cascajar o arenal' < GLAREA (PMC 2442, Apo 222c, Mi 442b, 674d FG 359c, Apc 580b25) demuestra que su congénere gleral tendría carta de naturaleza desde los orígenes del vernáculo escrito. Corominas (DCELC, II, 732) ha registrado esta voz sin grupo inicial, lera, en Santander y lleral en hablas catalanas. La documentación de que disponemos, sin embargo, justifica la restitución del grupo inicial etimológico en A (N1).

 

Asincronísimo

 

23356 donarios: donaires. Conviene recoger la variante que refleja más directamente el étimo: lat. tardío DONARIUM 'donativo'; cfr. SL 50c. Donaire(s)en P y Lo 224b,donde también significa 'dote(s) natural(es)', será un remozamiento escribanil; es la forma que predomina con mucho en las obras alfonsinas.

2354a [morgones]: gromones: grañones. Gromones (< grumo 'grupo de cosas apiñadas; brote, cogolla') satisface los requisitos de metro y rima, pero algo menos los del contexto; es congénere de grum-/gromecer. Esta pareja léxica plantea problemas de sincronismo. Se relaciona con las actividades del colegio alfonsí, según testimonio del TDMS: Age I 541b7, IV 64a3, 275c30, 275d27, Apc52b43, obras que pertenecen a una etapa posterior en el desarrollo del léxico literario castellano. No se documenta gromón antes en otro lugar que A 2354a (O), donde puede ser espurio. Ahora bien, los poetas clericales se inspiraron frecuentemente en la viticultura para dar colorido a su lenguaje. Berceo emplea majuelo35 cuatro veces en sus obras piadosas (Mi 420c, SD 219c, 500c, 501c); ya había aparecido en A 647d, 16376 y 2568c (donde P lo transforma en niñuelo, y O en moguelo 36). Tiene empleo casi idéntico el vocablo ensierto 'injerto' enApo 39d (cfr. enxeridores, LBA 1281c "vit blanca fazen prieta buenos enxeridores"). Valiéndose de otro término afín a éstos, el de Hita en el mismo lugar (1281ab) nos ofrece un juego etimológico en su alegoría de los meses, "el segundo [marzo] enbía a viñas cavadores; / echan muchos mugrones 37 los amugronadores". Desde tiempos de Nebrija, los etimólogos han señalado como étimo de mugrón lat. vg. mergus < mergere 'cubrir, enterrar, sumergir*. De hecho, la primera documentación castellana de la voz, en la forma etimológica del protocastellano morgones/murgones, la tenemos en A 223d (P), donde la metátesis rg > gr aún no se ha operado. O inocentemente lo transforma en mojones. Freund registra un pasaje en Lucio Columela, autor del famoso tratado agrícola, en el cual mergus se define 'vine-Iayer'; hoy se emplea el musgo esfagnáceo para efectuar lo que se llama «aerial layering» de ciertas especies botánicas. En vista de todo lo anterior y movido por la intuición, me aventuro a reemplazar gromones con morgones, conservando el vocalismo o-o-ey una variante latente que denota específicamente un procedimiento propio de la viticultura: "por end toda la villa devié seer carbones / que de tan malas vides non naciessen morgones" (A 223cd). Así deshacemos la violenta metátesis a la que la voz del original habrá sido sometida por el copista de un arquetipo intermedio. Luego, un copista posterior habrá puesto en lugar de gromones una nueva corruptela gruñones que se ha conservado en P. Nos sostiene en esta enmienda algo audaz el testimonio de voces congéneres, sin metátesis todavía hoy, localizadas por Martín Alonso (El) en Aragón y Navarra: morgón'sarmiento que se entierra*,morgonar 'tender los sarmientos para que arraiguen', morgona 'operación de morgonar o amugronar'.

2369d " amparar: escapar. Escapar, como verbo transitivo con valor de 'salvar; librar', se documenta también sólo a partir de los tiempos de Alfonso el Sabio (Aju 132b23, 134b39, Ala 16r3), a la manera de gromonesdel artículo que precede y delixos del que sigue inmediatamente.

2374a vicios: lixos'inmundicias'; [pecados]. El grupo léxico lixo / lixoso / lixosamente, según testimonio del TDMS, no tiene representación en el primer movimiento literario en castellano. Corominas supone que lixo (O) es legítimo, porque apoyaba, con Menéndez Pidal, el origen occidental del poema y le asigna como fecha de composición h. 1250 38, cuando en realidad se remonta a la generación precedente. La variante vicios se acomoda perfectamente en el verso si cambiamos el orden sintáctico, como lo hace en efecto Cañas. De este modo sobra la enmienda pecados (N1).

 

Sentido

    2344c techo > trecho. Vid. la introducción del artículo.

2340c" betu[mj]ne 39: ueguedumbre. Es plausible que el betún, presente también en 2308a y parecido en su uso a la brea, se aplique como sucedáneo del cemento en una obra infernal de albañilería, siendo una sustancia creada por fuerzas geológicas (cfr. 2334c', tovas,bajo «Léxico selecto»). Por lo que respecta a valores connotativos, se nos señala que el betún y el azufre son elementos empleados en la tortura de reprobos40. La otra variante ueguedumbre (O), aunque interesante en sí, resulta falsa en nuestro texto. Se ha registrado en pocos lugares 41. La borrosa pista nos llevó finalmente al artículo sobre vega, que Corominas (DCELC, IV, 685-687) deriva "probablemente de una palabra prerromana BAIKA 'terreno regable y a veces inundado', [y éste] de IBA] 'río' conservado hasta hoy en vasco". Importa naturalmente la distribución de veegua, vajka, veiga, veca, vega, baika en la Península. Un buen número de los testimonios citados por el etimólogo "pertenecen a tierras de dialecto leonés, que es indudablemente donde el vocablo aparece con mayor intensidad [...;] vega es también frecuente en Castilla [...;] sobre todo se nota su rareza y modernidad en Aragón". Como derivados de vega Cororninas no menciona mas que vegoso y veguero.Ahora bien, en el texto O leemos, "muros de piedra sufre presos de ueguedumbre".La desinencia sufijal -(d)umne/-dumbre denota 'cualidad'; así certedumne (A 15216), firmedumne (1842c), fortedumne (2340d), mansedumne (SM113c), podredumbre (Apc 76a4). A juzgar simplemente por la composición de la palabra, veguedumbre significaría originalmente, hablando de un sitio, 'la condición de estar constante o naturalmente húmedo'. Luego, por relación metonímica, las plantas o las cosas que se propagan en tales lugares podrían ser conocidas por el mismo nombre: veguedumbre 'moho, musgo, liquen'. En el poema, sin embargo, desautoriza esta variante de raigambre occidental el verso siguiente (d): "que non los derromprié ninguna fortidumbre" (P). Con esto se completa la ilación preparada en el verso c, "los muros son de sufre presos ('pegados') con talbetu[m]ne / que ...". En O presos de veguedumbre significa simplemente 'invadidos o infestados de musgos o líquenes', y la ilación queda trunca. Dada la presencia en este mismo pasaje del cultismo vedegamne (< *MEDICAMEN 'eléboro, veneno', 234 36, documentado por primera vez en nuestro poema), es probable que el occidentalismo ueguedumbre se le haya ocurrido, por asociación paronímica, a un copista leonés (¿Johan Lorenço de Astorga?). Sucediese así o no, es una tentativa de perfeccionamiento fallida.

23466 cabdalera: cabdellera. Vid. bajo «Ortografía», más arriba.

2348a serores: errores.El provenzalismo seror 'hermana' se confirma en 411c,SO 73b, Apo 324b. La otra variante es un contrasentido.

2352d menguarié: prestar. No obstante las dificultades, nos corresponde rescatar el arcaísmo menguar, registrado 17 veces en A y unas 40 en Berceo. Cañas lo intenta adoptando textualmente la versión de P "non les menguarié sal". El pasaje trata de la renuencia que siente Envidia, personificada, a facilitarle sal a otro que la necesita para conservar la carne cuando mata el puerco gruesode su corral. Sobra la negación en "non les menguarié sal". Debemos leer "si matarlo quisiesse, [a él] menguarié sal". El antecedente sobreentendido del pron. personal él que suplo lo insinúa el sintagma "en ageno corral" del verso anterior: En tal contexto, el verbo significa que Envidia le 'disminuiría; quitaría, escatimaría [sal al otro]'. O moderniza con "se matarlo quisiesse non lie prestarie(n) sal". El complemento indirecto expresado escuetamente con la frase preposicional no es infrecuente: SD 521d, 529d" ("a él non facié mengua"), 735a.

2353c puede: plaze.El pasaje describe a Envidia otra vez, desabor[g]ada 'malhumorada' al ver todos los estragos que logra hacer Cobdicia ("por [todo] lo que ella puede [hacer]" = 'todo su poder', cfr. 2372d). En la versión de P se rechaza la elipsis con "por lo que a ella plaze", pero esta lección, adoptada en C y MM, no cabe en el hemistiquio ni sirve para redondear el mensaje cabal del trozo. Hemos observado antes esta hostilidad a la elipsis en 2340c (bajo «Proclividad escribanil»),

2353d pagada: folgada.Las dos variantes son arcaísmos en la acepción que tienen en este pasaje del poema. La primera, 'contenta, alegre', parece más adecuada que la segunda 'tranquila; descansada'. El adj.pagado es reconocidamente inestable: véanse 198c (O rechaza pagado), 4226 (O rechaza amansado; cfr. SD 348c, 546d, Mi 468d), 970a (O rechaza pagados), 1944d (amado,presente en O, resulta superior, N2),2084d (honradopresente en P y pagadopresente en O pesan casi igual; pero se prefiere la primera teniendo en cuenta el tema predominante, «prez del cavallero»), 2258ab (quedado y pagado se trastruecan en O).

2366a [canonges]: cavalleros. Del binomio clérigos e/nin cavalleros (PO) el segundo término simplemente no pega con el resto del pasaje que trata de la simonía. El original debía traer el binomio clérigos e/nin canonges 'eclesiásticos que disfrutan una prebenda en una iglesia catedral' (1822a -donde la conj. coordinante varía en el mismo binomio-, Mi 4956, SD 2146). Aprovechándose del metro, pero contra el testimonio de los dos textos, C y MM aceptan la corruptela e invierten el orden de los sustantivos. Preferimos canonges, sin disimilación, a calonges por acercarse aquél al provenzal antiguo (DCELC, I, 636). La dislocación de esta estrofa se comenta al final.

 

2369d" deñe: deve. Vid.«Ortografía».

2372c' descarn[a]da: descarnida: escarnida. La corrupción del epíteto revela dos etapas: Primero, el cambio de conjugación-ado > -ido; luego, eliminación del prefijo des- > es-. Con la restitución de la voz que significa 'flaca; desnuda, enseñando las carnes' (SD 415c) se atribuye a la figura alegórica, Luxuria, la consunción y la marchitez que resultan de una vida dada a la disolución.Escarnida con valor de 'burlada, ridiculizada, chasqueada' será una corrección efectuada por un copista que repudia, correctamente, la inexistente descarnida. Arizaleta nos da una bella confirmación de nuestra enmienda, citando a Joel Saigneux, quien informa sobre el desaparecido portal de la cloiture de Moissac. Él describe el relieve de Luxuria así: "La luxurieuse est nue et decharnée, rongée par un crapaud et sucée par des serpents [...]. L'horreur en est accrue non seulement par le démon épouvantable qui préside au supplice, mais aussi par la figure de la femme, si déchamée qu'on entrevoit son squelette"42.

2375d" escusa(n): escuchan. Naturalmente, los casados que cometen adulterio son quemados y tribulados [latinismo por 'afligidos'] en el infierno, a noser excusados ['disculpados, perdonados'], habiendo hecho "la vera confesión". El pron. relativo es necesariamente femenino —las que—, ya que se habla de almas (nótese la concordancia en el verso anterior,quantas fallidas son). Y el verbo escusa es singular, pues el sujeto es vera confessión. El texto está muy claro, pero, en la tradición manuscrita y aún hoy en alguna edición moderna, ¡qué embrollo se hace un lugar común del catecismo!

2381d" el físico: los físicos. Es uno solo y se identifica concretamente en la estrofa siguiente: el pseudo Catón cuyas supuestas normas de conducta se conservan en los Disticha Catonis (DC). El dictamen del supuesto filósofo sobre los efectos del excesivo comer y beber en particular no lo he podido encontrar allí. Vid. también 2381d [apostura] más arriba en la sección «Léxico selecto».

Con los datos reunidos cabe dar al lector una percepción del uso hecho de los dos textos en la unificación del trozo analizado. Presento en la nota 43 para cada edición un recuento de las variantes analizadas, comenzando con las que han recibido apoyo como superiores en nuestro escrutinio, y luego las que han sido puestas en tela de juicio. Cito solamente el número de verso correspondiente a cada variante y el hemistiquio si falta hace. En la tabla presentada a continuación doy la suma de variantes recogidas por los editores individuales de cada uno de los textos, el numero de posibles aciertos (+) y de probables fallos (-) determinados por la aplicación de los criterios discutidos ya.

 

Al preparar esta tabla no he querido realzar la relativa confiabilidad de los dos textos, ni tampoco la de las tres ediciones, una cuestión que prefiero dejar al buen juicio de cada lector, cuya responsabilidad es sopesar la idoneidad y el empleo de cada uno de los ocho criterios designados: ortografía, prefijación, escansión, léxico selecto, tradición bíblica/clásica, proclividad escribanil, asincronismo y sentido. He querido, sí, establecer una base que nos permita apreciar cuantitativamente el uso hecho de los dos códices por los tres editores en la unificación del trozo analizado.

La preferencia que revela Cañas por el textoP se manifiesta escuetamente en los números: 31 de las lecciones han sido recogidas de P contra 5 recogidas de O; excluyo de esta cifra las 7 lecturas ofrecidas en común por los dos textos. Tal grado de preferencia por el texto oriental puede ser exagerado, como quiera que, cuando los textos disponibles divergen (36 casos), en mas de la mitad (21) los criterios que hemos usado ponen en duda su autenticidad. C abandona P sólo 5 veces, pero de balde, según los criterios, en 4 de los casos.

La preferencia que revela Marcos Marín por el texto O es algo menos pronunciada (22 contra 14). Pero otra vez, con las mismas exclusiones, cuando los textos disponibles divergen (36), los criterios usados ponen en duda la autenticidad de 15 variantes recogidas de O. Lo que es más, de las 14 veces que MM abandonaO, 12 lecturas recogidas de P resultan dudosas.

Nelson declara haber tenido P como texto base, A pesar de ello descubrimos que ha preferido O 17 veces y P apenas 11 veces. Excluimos sólo los tres casos testimoniados en los dos textos que el editor se abstuvo de corregir en N1 (ver la nota). Las cifras sugieren una flexibilidad ponderada en la utilización de los dos textos. Del total de 36 lecciones discrepantes, ocho fueron rechazadas parcial o totalmente y enmendadas en N1 (ver la nota); de éstas él reconoce hoy que dos de sus intervenciones fueron excesivas. Finalmente, corrige en N2tres lecciones ofrecidas en común por PO que fueron recogidas originalmente en N2 A través de tan largas deliberaciones él se empeña en que es factible hilar delgado en la reconstrucción del Alixandre, pero que es, y será por mucho tiempo, una labor en progreso.

De fijo he de ser blanco de reprimendas por repasar el trabajo de colegas aplicando criterios que no han estipulado al emprender su labor editorial. A este respecto, leemos en C: "Para realizar [nuestra edición], tomo como base las lecturas contenidas en el manuscrito P, pero no dudo en modificarlas cuando O nos proporciona una versión más clara, más correcta, desde el punto de vista del significado, de la métrica, sintaxis o morfología"44. Es de notar que Cañas no identifica rutinariamente el origen de lecciones preferidas.Tampoco prevé explícitamente la necesidad de intervenir cuando los dos textos resultan deficientes (véase, sin embargo, 2378a" bajo «Léxico selecto»). La suya es una edición destinada al público general, lego, que se interesa más por el fondo histórico, geográfico y literario que por minucias prosódicas o filológicas.

Como otros editores a través del tiempo, yo también escogí el texto P por considerarlo más próximo en su idiolecto al del poeta original, más fiel en la conservación del léxico (de lo cual estoy algo menos convencido hoy), más fiel en el orden sintáctico de las palabras, y también más completo 45. Me di más amplitud en la inserción de enmiendas, consciente de una dificultad que debía obviar para salir avante en mi búsqueda de la presencia del vate riojano: el desvanecimiento parcial, y a veces total, de formas gramaticales y voces características de su lenguaje poético (elli, aven, piedes, meidía, etc.). Quería aislar los numerosos pasajes afectados de tal modo y, en lo posible, enmendar el texto o proponer en las notas soluciones para subsanar las deficiencias. Dadas las proporciones de este esfuerzo, preferí bautizar la edición una «reconstrucción crítica» y opté por incluir un aparato crítico convencional: notas variantes y textuales 46.

En cuanto a la versión de Marcos Marín, él le niega específicamente a su edición el calificativo «crítica», diciendo, "con la metodología aplicada somos deliberadamente dependientes de los textos que conservamos, hasta el punto de que podría decirse que hemos reconstruido el Alexandre como lo habría hecho un copista del siglo XV, pero sin poder acercamos mucho más al original. Se estará o no de acuerdo, pero nuestro propósito no ha ido más lejos"47. En la página siguiente, subraya el carácter de su edición con la siguiente prolepsis: "La limitación esencial permanece: esta edición concede muy poco espacio a la inventiva, lo esencial es la fidelidad a los textos conservados, es decir, la coherencia intratextual. Esta consideración inmanente del texto copiado, pese a la mala calidad de manuscritos y fragmentos, marca los límites de la edición, por lo que puede pedirse también que marque los límites de la crítica".

A diferencia de la versión C, su texto unificado sí exhibe un atributo propio de la edición crítica: Marcos Marín detalla variantes al pie del texto establecido, generalmente sin comentarlas, con las que aspira "a que el lector pueda reconstruir en cada momento el texto de los dos manuscritos, y brindar a su inventiva la oportunidad de discrepar de la solución que [ofrece] y proponer otra". Luego al final, incluye una brevísima sección de «Notas textuales», las cuales desafortunadamente ofrecen pocas probabilidades de que se realice dicha aspiración 48. Marcos Marín reconoce "la mala calidad de manuscritos y fragmentos", al mismo tiempo que insiste en "lo esencial [que] es la fidelidad a los textos conservados". Es decir, a pesar de su número y gravedad, renuncia a toda posibilidad de subsanar defectos que la simple conflación no remedia. Este abandono predetermina la mediocridad ineluctable del fruto de sus labores y, para el presente autor, en esta limitación consiste la diferencia más sustancial que separa la versión MM de N1

¿Qué hemos visto hasta aquí? Los resultados de nuestras pesquisas no siempre pesan igual. En lo que respecta al significado, poca distancia media entre cabdalera y cabdellera; en cambio, entre deñe y deve es mucha la diferencia. La supresión de sufijos —(aflorado, (de)romper, (de)vieda— es una especie de simplificación que, sin otros ajustes compensatorios, afecta más directamente el metro y ritmo. La prefijación superflua (consagradas) se explicará como torpe pulimento escribanil. La clasificación designada «proclividad escribanil» —que puede ser fonémica (alteración del grupo consonante inicial, leral), morfémica (-eza), léxica y dialectal (veguedumbre, beços, aporgando), o estilística (la eliminación de elipsis)— la constituyen rasgos que disuenan de los usos idiomáticos o expresivos de los que fundaron la comente literaria de los clérigos.

El criterio más útil para discriminar variantes es el del «léxico selecto», en combinación con otro criterio de control que he llamado el «asincronismo». El siglo XIII engendró dos focos y períodos de resurgimiento cultural: el de Palencia (1210 y 1225)49 y el de la corte de Alfonso X el Sabio (1252-1284, aunque no todas las obras propulsadas por el monarca fueron terminadas antes de su deceso). Con un vasto ensanchamiento de horizontes, los dos produjeron obras de interés duradero y el concomitante enriquecimiento del léxico con palabras sacadas de fuentes diversas. En el primero de estos movimientos, el palentino, se conservan todavía numerosas formas y voces antiguas del proto-castellano: los grupos secundarios en ciertos sufijos (-umne/-amne), meísmo, calura, concosina, contir, abés. Éstas se combinan con otros vocablos arcaicos, latinos, técnicos, y foráneos, con lo que se da un carácter marcadamente culto a las obras de clerecía: sobrado, tribuían (esdrújulo),tova, pudor, raval, diversïón, arlortía, orreza, apostura, sufre (sust.), donado, morgón, betumne, menguar, seror, canonge, físico. Con el tiempo la traslación del poema original, en dos ramas principales, da origen a los textos tardíos existentes hoy, O y P. El tiempo transcurrido y el desplazamiento espacial los expusieron a nuevas influencias dialectales —gramaticales y léxicas—, y esta circunstancia le impone al editor la necesidad de distinguir entre vocablos que tuvieron origen en la primera ola cultural, la palentina, y otros que entraron en la lengua posteriormente. Entre los últimos yo señalaría donaires (frente a donarlos), gromones, grañones, escapar 'salvar',lixos. Aun cuando la distinción no siempre puede ser infalible, hoy contamos con el auxilio de una excelente obra de consulta accesible para todos, la recién publicada segunda edición del TDMS. La generosa copia de documentos que constituyen sus fondos nos permite determinar, con alguna precisión, el período en que el uso de una voz se hace corriente en el lengua vernácula escrita. J. Corominas(DCELC) y Martín Alonso (El) a menudo son útiles, pero es menor su documentación del artículo individual, cuando es la riqueza misma la que se presta para fijar la diacronía de voces, su ir y venir.

Finalmente, una vez satisfechas las condiciones más fundamentales —métricas, prosódicas, dialectales, gramaticales y diacrónicas—, se debe reconocer como criterio privilegiado para juzgar la validez de una variante, sobre todo cuando es latente, su idoneidad para hacer cuajar la plenitud del pasaje a que pertenece en virtud de su denotación, su connotación, su sabor de época, su elegancia. Cuando yo preparaba la reconstrucción del poema (1963-1978), no teníamos una apreciación muy clara del ambiente cultural en que se compuso ni de la disciplina mental e intelectual a la cual los que lo compusieron y rimaron vivían expuestos. Este ámbito de incertidumbre se ha esclarecido en los últimos años. Si aceptamos el papel atribuido al «studium generale» de Palencia en la gestación del Alixandre, cae por su propio peso que el texto del poema fue elaborado bajo la vigilancia de peritos en gramática, prosodia, retórica, y cultura; especialistas capaces de imponer normas de absoluta excelencia en todo lo que concernía al fondo y forma del poema. Tal espíritu de superación no habría admitido lapsos debidos al descuido o a la irracionalidad. Por todo esto el editor del poema debe ser inflexible en la aplicación del raciocinio y el sentido común al corregir pasajes defectuosos, si no en el texto unificado mismo, cuando menos en el aparato crítico. No debemos vacilar en escoger entre sobradoy poblado, betumne y veguedumbre, entre serores y errores, puede y plaze, entre canonges y cavalleros, descarnada y escarnida, el físico y los físicos. La elección será más difícil en algunos casos —menguarié'o prestarle, pagadao folgada—, pero si erramos acudirán otros más perspicaces que nos corrijan. M. J. Lacarra e I. Uría Maqua nos demuestran, como hemos visto y ya veremos, lo que vale en nuestras labores criticas la aplicación de la industria, del raciocinio y del sentido común para desenredar el ovillo enmarañado por los descuidos acumulados a través de los siglos 50.

Después de haber deshecho y vuelto a hacer tantos versos, no habrá mejor manera de concluir que presentar las cincuenta primeras estrofas de la «descripción del infierno» en legítima reconstrucción (estrofas 2334-2383). Me he servido de la numeración compuesta que nos proporciona Willis en su edición paralela de los dos textos (vid.n. 8). Sin embargo, adopto la ordenación de estrofas que ha propuesto Uría Maqua, con lo que se rompe el orden numérico. Los traslados son dos: (1) Se coloca después de la est. 2349 la 2366, que acusa de simonía a los clérigos seculares. Así, ellos son clasificados entre los que sucumben al vicio de la Avaricia y la Ambición 51. (2) Después de la est. 2355 se ponen las 2360 a 2365. Con este cambio la fábula que ejemplifica la influencia recíproca de dos vicios en particular, la Codicia y la Envidia, sigue inmediatamente a estos dos en el recuento, antes de introducir el tercer vicio, la Ira. Debemos aceptar placenteros esta reordenación, aun sin poder explicar el origen del desbarajuste. Mediante ella se perfecciona considerablemente la «coherencia intratextual» de todo el pasaje52.

 

2334   De la cort del infierno, un famniento logar,
la materia lo manda, quiero ende fablar:

mal suelo, mal [sobrado], mal techo, mal fogar;

es dubdo e espanto sólo de comencar.

2335   El Criador que fizo todas las creaturas

con diversos dónanos e diversas figuras

ordenó los logares de diversas naturas,

do reciben las almas lazerios e folguras.

2336   Fizo pora los buenos que lo aman servir,

que su haver non dubdan con los pobres partir,

el santo paraíso do non pueden morir,

do non podrán un punto de lazerio sofrir.

2337   Allí serán en gloria qual non sabrién pedir,
qual non podrié nul oírme fablar nin comedir;
metrán toda su fuetea en a Dios bendezir,

al que fue, al que es, al que ha de venir.

2338   Nunca sintrán tíniebra nin frío nin [calura],

verán ta faz de Dios, una dulz catadura;

non se fartarán d'ella, [tal] es la su dulcura;

qui allí eredare será de grant ventura.

2339  Pora los otros malos que tienen mala vida,

que haven la carrera derecha aborrida,

fue fecho el infierno, cibdat mala complida,

assaz mal aforado, sin ninguna exida.

2340   Fondo yaz el infierno, nunca entra i lum[n]e,
de sentir luz ninguna [nunca] es su costum[n]e;
los muros son de sufre presos con tal betum[n]e
que non los derromprié ninguna fortedum[n]e.

2341Silvan por las riberas muchas malas serpientes;

están días e noches aguzando los dientes;

assechan a las almas, non tienen a ál mientes,

por éstas periglaron los primeros parientes.

2342    Quando veen venir las almas pecadrizes,

travan l[a]s de los labros, prenden l[e]s las narizes,

fazen l[a]s encorvar sin grado las cervizes;

las que allí non fueren tener-san por felizes.

2343    Nunca faltarse pueden, están muertas de fam[n]e,
están todas cargadas de mala vedegam[n]e;

non apretarién tanto cadenas de aramfnje;

Dios libre tod christiano de tan mala pelam[n]e.

2344   En todas sus comarcas non nacen nunca flores

sinon espinas duras e cardos p[u]ñidores;

tovas que paren fumo e amargos pudores,

peñiscales agudos que son mucho peores.

2345  Dexemos de las islas, digamos del raval,

aún depués iremos entrando al' real;

havié población suzia fuera al mercadal:

los siet vicios cabdales que guardan el portal.

2346   Morava Avaricia luego en la frontera,

ésta es de los vicios madrona cabdalera;

quant allega Cobdicia, que es su compañera,

está lo ascendiendo dentro en la puchera.

2347 Quanto doña Cobdicia podié ir allegando

iva lo Avaricia so tierra condesando;

quand algo le pidién, querié quebrar jurando:

 muchos son en est sieglo que tienen el su vando.

2348   Han una criadiella am[b]as estas serores:

Ambitio es su nom[n]e, que muere por onores;

trae malos sosacos, encubiertas peores,

non vivrién de su grado amigos nin señores.

2349   Haven estas famfn]ientas compañas desleales:
logros, furtos, rapiñas e engaños mortales;
éstos mandan las rúas, yazen por los ravales,
andan a las vegadas vestidos de sayales.

2366   Clérigos e [canonges] que fazen simonías

non serán ende menos, ¡par las ¡¿apatas mías!

El plomo regalado bevran todos los días,

non creo que gusanos críen en las enzías.

2350    Haven por con[c]osina otra mala vezina:
Envidia, la que fue e 53 siempre será mesquina;
un vicio que non sana por nulla medeetna,
que-s prende con quiquiere por cabellos aína.

2351    Quando vee al próximo bien haver o lfejticia,
matarse quiere toda con derecha malicia;
mas si vee alguno que cae en tristicia,

esto have por gozo, ca nunca ál cobdicia.

2352    Toda cosa derecha razona ella mal:
delante dize bien, de saga dize ál;

pesa-l con puerco gruesso en ageno corral,

si matarlo quisiesse [a él] menguarié sal.

2353   Escontra la Cobdicia está cabez tornada,
tiene de mal corage la voluntad [turbada];
por lo que ella puede está desabor
[g]ada,
si la quemasse fuego serié ella pagada.

2354     Como de mala cepa nacen malos [morg]ones,

nacen de esti vicio viciosas crïazones:

maldiciones, tristicias, otras diversïones;

despierta cada día con malos aguijones.

2355    Quando vee buen fecho, quiere lo encobrir;

si encobrir no-l puede, quiere lo destruir;

faze a muchos omnes mala vida vevir,

end ovo el demonio en Saúl a venir.

2360   Un exemplo vos quiero en esto adozir:
cómo sabe Envidia a omne decebir,

cómo en sí m[e]ísma querrié grant mal sofrir

por amor que podiesse a so vezín nozir,

2361   Diz que dos compañeros de diverso semblant,
el uno cobdicioso, el otro envidian
t,

fazién ambos carrera por un mont verdïant;

fallaron un sant omne de cuerpo bienestant.

2362    Dixo les grant promessa ant que end se partiesse:
que pidiesse el uno lo que sabor oviesse,

a ésse daríé tanto quanto que l[e] pidiesse,

al otro doble tanto que callando [soviesse],

2363     Calló el cobdicioso, non quiso dezir nada
por amor que levasse [él] la ración doblada,
quand entendió el otro esta mala celada,
quiso quebrar d'envidia por media la corada.

2364   Asmó entre su cuer, pidió un füert pedido

qual nunca fue en sieglo nin visto nin oído;

"Señor", diz, "tú me tuelle el ojo más querido;

dobla al compañero el don que yo te pido".

2365   Fizo se el buen omne mucho marav[e]llado,

del omne envidioso fue mucho despagado;

 vido que la envidia es tan mortal pecado

que non es por nul vicio omne tan mal damnado.

2356  Mantiene doña Ira la tercera posada;
con corazón rabioso, de refiertas cargada,
rodiendo las estacas, la visión turbada,

non querrié que-l dixiesse omne ninguno nada.

2357  Está tanto de ciega que non sabe qué-s diga,
diziendo villanía, [arlotía], nemiga;

como se acaece si algún la castiga,

toma-Icomo si fuesse su mortal enemiga.

2358  Estava-l a los piedes Heredes su criado,
el que ovo con ira los infantes matado;

dava-l muy grandes muessos al siniestro costado

don Lame[ch], el que ovo a su guión matado.

2359   Quiere la cosa mala quebrar con el despecho,
el que el varón bueno don Job le ovo fecho;
a qui se desdi z tanto non cadrá otro pecho,
nunca contendrá tanto que haya end derecho.

2367  Pare esta diabla un fijo traidor,

Odio, el que [de]vieda Dios, el nuestro Señor;

de todos los pecados esti es el mayor;

el que con elli muere [cunte le] grant error.

2368   Ést[e] faz a los omnes omezidios obrar,
[éste] faz a las madres tos [sus] fijos matar;
ést[e] faz las eglesias sagradas v
ïolar,

sabe a los prelados de mesura sacar.

2369  Quando otri non puede ferir ninalcançar,
quiere a sí m[e]ísmo con sus manos matar;
de tan mal enemigo tan malo de ran
car

El que salvó el mundo nos deñe [a]mparar.

2370     Assí quiso don Pluto su palacio complir
que non podiesse omne por nulla part foír;
paró otras barreras por omne envaír,

que de una o otra non podiesse guarir.

2371   Muchos son que Cobdicia non los puede vencer,
encara non los puede Envidia corromper;

de Ira non se temen, sabe[n] se defender;

mas puede los en cabo Luxuria co[n]fonder.

2372    Por ende el pecado [bien] sabidor de mal

pobló a [la] Luxuria en el quarto fastial;

suzia e descarn[a]da, más ardient que [g]leral,

con su poder corrompe todo el mercadal.

2373    S[ed]íé acompañada de suzias crïazones:

fornicios, adulterios e otras poluciones,

el vicio sodomítico con sus abusïones,

muchas otras orre[z]as tan malas o peores.

2374     Como los vicios son de diversas maneras,

arden en sus posadas otras tantas fogueras;

fierven sobre los fuegos otras tantas calderas

en que assan e cuezen las almas fomiqueras.

2375    Saco end los casados que son a bendición,

s[i] lealtat mantienen fem[n]a con su varón;

allí queman e tribuían quantas fallidas son,

sinon las que escusa la vera confessión.

2376  Otro vicio que llama Sant Paulo Inmundicia,

éste prende del fumo décima e pr[i]micia:

aún de lo que finca, que non toma Cobdicia,

prende ración doblada a plenera justicia.

2377   Están i rostros tuertos ricament afumadas

muchas barbas que fueron tenidas por ornadas;

otras están [d]esnudas que fueron perjuradas,

éstas tienen las lenguas de gusanos cargadas.

2378     Tienen el logar quinto Gola e Glotonía;

éstas fazen al omne fer mu[ch]a villanía;

haven con la Luxuría éstas su co[n]frada;

las unas sin las otras [abes] vivrién un día.

2379    Gola está en medio sus dedos relambiendo,

allent la Glotonía regüeldos revertiendo,

allende la Bebdez tornando e beviendo,

los miembros con vergüenca descubiertos yaziendo.

2380   Toda su mantenencia traen con los garçones,

con mugieres livianas que non aman sermones;

comiendo a escuso de noch a los tizones,

yaziendo por tavemas, tastando los tapones.

2381    Non llamo glotonía comer omne fartura

en oras conv[e]nientes por mantener natura,

mas comer sobejano e bever sin mesura;

éstos, dize el físico, dañan la [apostura].

2382    Si Adam non oviesse estado tan glotón,

non ovíera Messías tomada tal passión;

si Lot tanto beviesse como manda Catón,

non farié en sus fijas fijos tan sin razón.

2383   Los omnes que se vezan tal vida mantener

son malos ganadores, non han dó lo aver;

tornan se a furtar e glesias derromper;

haven por tal manera las almas a perder.

 

Nota explicativa: Escribo ciertas formas conh- para evitar la confusión de homónimos; ha -a (prep.), have ~ ave (sust.), haya - aya (sust.), etc. Señalo el comienzo del 1.er  hemistiquio con (/); el del con (//). Se separan variantes de un hemistiquio y de otro con (;).

2334. a) PO corte; fambriento. b) O II e q. c) P m. s. m. poblado m. trecho m. lugar. O / a el s.

m. poblado; e m. fogar. d) O dubio e espantoso; começar.

2335. a) P criaturas. O todalas. b) P donaires. O II e con d. d) P / donde resçiben. O reçebian.

2336. a) O bonos; aman a s. b) O so, duldan. c) O el regno del p.; [morir] dormir, d) P lazeria.

O podrien.

2337. a) P sabrán. O sabrian. b) P [nul] ningund. O nen. c) P omite a.. O I poman, forcia. d) P

fue e; al que por v. O / a que.

2338. a) P calentura. O sentira teniebra; nen f nen calentura, b) P dulce. O II muy dolçe c. c) P

II tanto es. O nos f. // atan grant abondadura. d) P [grant] buena. O quien, heredar.

2339. a) P Para. O [tienen] fazen. b) P han. O an. c) P mala e c. O fechol. d) P sallida. O a. ha

mal forado; sen nenguna e.

2340. a) P ay lunbre. O lumbre, b) P II non e. s. costunbre. O nenguna; non e. s. costumbre, c)

P betubne. O / m. de piedra s.; p. de ueguedumbre. d) P fortidunbre. O romperien; nenguna

fortedumbre.

2341 a) P sirpientes. d) P p. esto; peligraron. O per; peligraron.

2342 a) P veyen. b) P / tiranles; p. las de l. n. O t. les d. l. beços; p. las a 1. n. c) P / f. les. O

f. les entornar sen g. d) P // tengan se p. O furen.

2343  a) P fanbre. O fame. b)PO vedegambre. c)P apretarian; aranbre. O apertarien; arambre. d) P a todo; pelanbre. O todo c; pelambre.

2344  a) O cámaras; non azen. b) P II c. e pudores. O se n. spinas; ponnidores. c) P Icuevas q.; amargas olores.O q, fazen fumos.

2345  a) O D. elas yslas; [raval] arenal, b) Pdespués, c) P auien. d) P siete. O vü.

2346  a) O enna f. b) P cabdellera. c) PO quanto. d) P escondiendo; portera. O d. enna p.

2347 a) P [allegando] aporgando. b) P II en t. lauçando. O / vay lo. c) P quando. O quando He pieden a. quier q. d) P muytos, esti. O m. e. el s.; so.

2348 a) P En vna; amas e. errores. O II estas malas s. b) P Anbiçio, nonbre. O Anuiçio, nombre; muerre. c) Psosaltos; encubiertos. O II e ene. d)P biuen.O uiurian; nen.

2349  a) P Vienen e. fanbrientas. O Auien e. fabretas companeras d. b) P I los gordos f. robarías // y eng. c) O [ravales] portales.

2366 a)P C. e caualleros. O C. nen cau. b) P por. O [çapatas] baruas. c) P beuen. d) P q. losgus.; onzias. O II los echen de l. e.

2350 a) P Ovo p. contosina. O An p. conpannera. b) O fu. c) P [nulla] mala. O [medezina] maliçia, d) P quis quiere. O I quier se tomar a cabellos con quien se quier a.

2351  a) P litiçia. O II que ha grant alegría, b) O quier. c) P algunos q. cahen. O se. d) POha.

2352  b) P [ál] mal. O I de delantre diz b. e de tras razona al. c) P [con] commo. d) PII non les m.O I se; // non He prestaríen s.

2353  a) O Contra, b) PO tomada, c) P p. 1. q. a ella plaze; desaborada. O per; desabrigada, d) O se lo quemas f. s. e. folgada.

2354  a) P n. m. grañones. O C. de la cepa n. bonos gromones. b) O destos niçiios. c) P I maldiguezas. O [diversiones] trayciones. d) Pdespiertas c.

2355  a) P el b. f. O bon; querrie. b) P non lo. O se e. no lo // de coyta quier morir, c) P muytos.O faz; uiuir, d)P I por onde auie el diablo eravl a v. O I por ende ouol d.

2360 a) P enxenplo.O / Enxemplo. b)P Jnbidia.O [decebir] descobrir. c) P misma quiere, O misma, d) P pueda; al vezino. O uezino.

2361 a) O [semblant] semeiante. b) O el u. enuidioso e lotro cobiçante. c) P fazian amos; monte. O I fezioron; p. mantener uerdade. d) P santo. O [sant] ríe; corpo ben estante.

2362  a) P ante q. de ally s. p. O I Prometió les // ante q. ende s. partisse. b)P II la cosa q.O pedisse. c)P omite que le.O I a es d. todo q. quel. d) P estouiese. O el doblo t. que postremas pediesse.

2363  b) P llevase.O I p, que podies leuar; dobrada. c) P quando, O quando, lotro; e. çelada mala, d) Pde enbidia. PO medio.

2364  a) P fuerte. O A. en s. coraçon u. fuerte p. b) Pen el siglo. Oq. non f. en el s.; nen, nen. c)P dixo; el mi o. d) P conpañaro; dono. O dobra; d. q. te pedido.

2365  a) P marauillado. O Fizos el o. bono desto merauijado. b) P [mucho] muy. c) P atan. O vio. d)P [nul] ningund; dapnado. O dannado.

2356 a) P dona, O Mantenie. c) P r. los estancos. O royendo // la su v, d) P querie. O omite querrie.

2357  b) P // alueyas e enemiga. O d. uillanas cosas // a loas e a n. c) P acaesece; alguno. O se le a. // se alguno, d) O se fusse.

2358  a) P Crodes. O pies, b) P II a los ñinos m. c) O omite muy; seniestro, d) P Lamet. O I e d. Lamet; [guión] yerno.

2359  a) P [con] por. O Quier. b) P / aquel v. b. d. Jobas la o. f. Oquel v, bono. O invierte cd. c) P I q. s. d. atanto commo cayra en o. p. O I que s. d. atanto. d) P ende. O i non c; ende. 

2367  a) P diablesa. O traedor, b) P vieda D. n. O uieda; nostro. c) O todolos; este, d) P con el // conteçel. O el q. marre en el conteçel.

2368 a) P Esta fas. O Esta, b) P I fazeles a l. m. l. f. m. O / faz a los f. a l. m. matar, c) Pesta faze l. iglesias. O esta; consagradas, d) P perlados. O / faz a l. p. de su m.

2369  a) P a otri. O otro // conseguir nen a. b) Pmismo c. su mano. Omisma, c) P mal de. O arrancar, d) P // nos deve escapar. O II n. d. a enparar.

2370  a) O Aqui q., Pulto // todo su prazio c. b) P podye; ninguna parte fuyr. O parte, c) P barraras; por a o. O pora o. d) Pde otra. O de uno o otro; podies ende g.

2371  a) P Muytos. O M. C. no. c) P II defender. O teme; sabe se bien d. d) PO cofonder.

2372  a) P II s. de todo m. O Porendel p. // sabedor d. tanto m. b) P / p. a L.O p. a L.; iiii° tapial, c) P s. descamida; ardiente q. leral. Oescarnida; ardiente q. cal. d)O I per su; todel.

2373 a) P Vvediese conpañias. O Sye a. b) O poblaciones, c) P sodomico. O I e el; las sus. d) P muytas o. orredeças // o p. Oorrescas.

2374  a) P C. s. l. v.O C. s. l. lixos. b) O [posadas] casas, d) P [assan] arden. O fornagueras.

2375 a) P Sacavan l. c. O ende; beneyçion, b) P I que l.; fenbra c. v. O se l. mantiene fembra. c) P I ally trienblan e q. O queyman t. d) P s. los q. escuchan. O I se non.

2376   a) P san, Enmundiçia. O Paol, b) P promiçia. O II que non a nodiçia. O invierte cd. c) O fica // cuando ha nodiçia. d) O Itoma; llenera

2377  O invierte ab. a)P rostri tuertas; mente. O II fierament a. b) P muytas. O furon; ondradas. c) Pesnudas. O [desnudas] desmayadas; furon. d) P Iestán t.

2378  b) P muyta. O II fazer grant v, c) P han; cofadria. O an; su compannia. d) P apenas biurían. O la una sen la otra ya nunca uyuria.

2379  a) P relamiendo. O sos. b) P reglotos. O allende G. c) P Beudeç. O a. sta la Beodez, d) O menbros c. uergonça d. aziendo.

2380 b) P mugeres; [sermones] señores. Oleuianas. c) POnoche, d) P por las taruernas. O tauiemas; [tastando] atestando.

2381  a) O llama, b) P II por tener la n. O conuenibles pora m. c) O sen. d) P dizen los físicos // que daña l. escríptura. O diz; que dañan l. natura.

2382  a) O Se // comido tal tragon, b) PIIpresa t. c) O e se Loth non beuisse c. d) Onon farien sus fijos fijos t. sen r.

2383  a) P omite que // en tal v. a mantener, b) P // n. l. h. d. a. O [do] onde, c) P II iglesias, O II e yglesias romper, d) P han. O an per t.

 

 

 

 

 

NOTAS

1 Para abordar este estudio con conocimiento de causa, se sugiere al lector la lectura previa del trozo del poema incluido al final del artículo.

2 Jesús Cañas Murillo, ed., Libro de Alexandre, 1.ªed., Madrid, Nacional, 1978, y 2ª ed. aumentada (abrev. C), Madrid, Cátedra, 1995; Dana Arthur Nelson, ed., Libro de Alixandre (N1), Madrid, Gredos, 1978; Francisco A. Marcos Marín, ed.. Libro de Alexandre (MM), Madrid, Alianza, 1987.

3 D. A. Nelson, «El Libro de Alixandre: Notas al margen de tres ediciones», BRAE, LXXXI, 2001, págs, 321-377,

4  Raymond S. Willis, Jr., The Relationship of the Spanish «Libro de Alexandre» to the «Alexandreis» of Gautier de Châtillon, Elliott Monoghaphs, 31, Princeton, University Press, 1934; Kraus Reprint, 1965, págs. 69-70.

5  Howard Rollin Patch, El otro mundo en la literatura medieval,Seguido de un Apéndice; «La visión de trasmundo en las literaturas hispánicas» de María Rosa Lida de Malkiel, México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1956, págs. 371-449, en pág. 374.

6  Ian Michael, The Treatment of Classical Material in the «Libro de Alexandre», Manchester, Univ. Press, 1970, págs. 263-266.

7  Ian Michael, «The Description of Hell in the Spanish Libro de Alexandre», Medieval Miscellany, eds. F. Whitehead, A.H. Diverres, F.E. Sutcliffe, Manchester, Univ. Press, 1965, págs. 220-229.

8Libro de Alexandre, versiones paleográficas de los mss. P {Bibliotéque Nationale de París) y O (Biblioteca Nacional de Madrid), ed. Raymond S. Willis, Elliott Monographs 32, Princeton-París, Univ. Press, 1934.

9   J. Derek Latham, «Infierno, mal lugar: An Arabicism?», BHS, XLV, 1968, págs. 177-180; «Further Remarks», XLVII, 1970, págs, 289-295.

10 I. Michael, op. cit., pág. 264.

11Fuentes primarias de este artículo: A = Libro de Alexandre/Alixandre: vid. las nn. 2 y 8; cito por la edición de Nelson (N1), a no ser que estipule otra. Con la abreviaturaN2 se designauna revisión electrónica de aquélla en la cual vengo incorporando correcciones. Aas = Alfonso X el Sabio,Libros del saber de astronomía, 5 vols., ed. Manuel Rico y Sinobas, Madrid, Tip. de E. Aguado, 1863-1866. Age = íd., General Estoria: Primera parte, ed. Antonio G. Solalinde, Madrid, J. Molina, 1930; Cuarta parte. Biblioteca del Vaticano, ms. Urb. Lat. 539, enThe Electronic Texis and Concordances of the Prose Works of Alfonso X, El Sabio, CD preparado por L.Kasten, J. Nitti y Wilhelmina Jonxis-Menkemans, Madison, Hispanic Seminary of Medieval Studies, 1997. Ala = íd.. Lapidario, ms. Escorial h.I.15, ed. Sagrario Rodríguez M. Montalvo, Madrid, Gredos, 1981. Aju = Aly Aben Ragel, El Libro conplido de los iudizios de las estrellas,traducción hecha en la corte de Alfonso X el Sabio, ed. Gerold Hilty, Madrid, RAE, 1954. Apa = Alfonso X el Sabio, Primera Partida,ms. British Museum Add. 20787;vid. CD bajoGeneral Estoria. Apc = íd., Primera Crónica General de España, 2 vols., eds. Ramón Menéndez Pidal, Antonio G. Solalinde, et al., Madrid, Gredos, 1955. Apo = Libro de Apolonio, ed. Carmen Monedero, Madrid, Castalia, 1987. DC = El Catón en latín y en romance [Facsímil de la ed. de Zaragoza, 1493-1494; incluye la versión poética en cuaderna vía publicada en Lisboa, 1521], ed. G. García de Santa Maa, Valencia, Artes Gráficas Soler, 1964. Du = Gonzalo de Berceo, «El duelo de la Virgen», Obras Completas, vol. III, ed. Brian Dutton, Londres, Támesis, 1975, págs. 5-58. FG = Poema de Fernán González, ed. Alonso Zamora Vicente, Clásicos Castellanos, Madrid, Espasa-Calpe, 1946. G = Gautier de Châtillon, Alexandreis,ed. F.A.W. Müldener, Leipzig, B.G. Teubner, 1863. LBA = Juan Ruiz, Libro de Buen Amor, 2 vols., ed. Jacques Joset, Clásicos Castellanos, Madrid, Espasa-Calpe, 1974. Lo =Gonzalo de Berceo, «Los loores de Nuestra Señora», Obras Completas, vol. III, ed. B. Dutton, Londres, Támesis, págs. 67-117. Mi = Id., Los Milagros de Nuestra Señora, en Obras Completas, vol. O, ed. B. Dutton, 2.ª ed., Londres, Támesis, 1980. PMC = Poema de mió Cid, ed. lan Michael, 2.ª ed., Madrid, Castalia, 1978. Sa =Gonzalo de Berceo, «El Sacrificio de la Misa», Obras Completas,vol. V, ed. B. Dutton, Londres, Támesis, 1975, págs. 3-80. SD = íd.. La vida de Santo Domingo de Silos, en Obras Completas, vol. IV, ed. B. Dutton, Londres, Támesis, 1978. SI = íd., «Los signos del Juicio Final»,en Obras Completas,vol. III, ed. B. Dutton, Londres, Támesis, págs. 119-144. SL = íd., «El martirio de San Lorenzo», Obras Completas, vol. V, ed. B. Dutton, Londres, Támesis, 1981, págs. 137-180. SM = íd., La vida de San Millán de la Cogolla, en Obras Completas,vol. I, ed. B. Dutton, 2.ªed., Londres, Támesis, 1984.

11 Joaquín Artiles, Los recursos literarios de Berceo, Madrid, Gredos, 1964, pags. 68-71, demuestra cómo el amontonamiento de términos afines contribuye al estilo ponderativo clerical. El término arquitectónico más intrigante del poema se halla fuera del pasaje que analizamos, en e! que describe el gran diluvio (2553b "p[o]r somo del tiburio fascas queríén [las olas) salir"). Se trata de una 'forma particular de cobertura de una cúpula'. Espero comentarlo en la próxima entrega de esta serie.

13 Esta coincidencia debió producirse con particular frecuencia en el caso de tos alomorfos-ié- ~ -ía-. Para Berceo y sus colegas el monosílabo era marca de todas las formas del potencial
y del impf., 2.
ª y 3 conjugación, s.
y pl., a excepción de la 1.ª per. s. (yo). La reacción gradual en contra del monosílabo -ié- en los siglos XIV y XV favoreció naturalmente el bisílabo en manuscritos tardíos, como los existentes hoy, P y O, y el del Apolonio. Conrespecto al Alixandre,me parece excesiva la vacilación expresada en §3.44 de N1 Cinco de los versos documentadosallí con -ía- se corrigen con mínima intervención. Con referencia a la evolución histórica, vid.F, González Ollé, «Pretérito imperfecto y condicional con desinencia -ie- en el siglo XVI», RFE,LXXX, 2000, págs. 341-377.

14 Los dos textos concurren en la misma lección falsa en 2334c, 2338a, 2358d, 2360c,2366a, 2367b, 2367d.

13 Se ajusta la hipermetría de 2346c' apocopando el pronombre relativo: "quant(o) allega Cobdicia", como lo hace en efecto Cañas.

16 Para apreciar suficientemente la importancia de la contribución hecha por Brian Dutton a nuestros conocimientos del arte prosódico de los clérigos, remito al lector a B. Dutton, «Some Latinisms in the Spanish mester de clerecía», KRQ, 14, 1967, págs. 45-60.

17 Vid. D. a. Nelson, Vind., capít. I; los datos bibliográficos se dan al fin de esta misma nota. Las fuentes secundarias principales del presente artículo son las siguientes: CBBD, Concordancia basada en las obras completas de Berceo editadas por Brían Dutton, compilación electrónica preparada bajo la dirección de John Nittí y Lloyd A. Kasten, .Madison, Hispanic Seminary of Medieval Studies, 1991. DCELC, Joan Corominas, Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana, 4 vols,, Berna, Francke, 1954. DUE, María Moliner, Diccionario de Uso del Español, 2 vols., Madrid, Gredos, 1970. El, Martín Alonso, Enciclopedia del idioma, 3 vols., Madrid, Aguilar, 1958. Freuñd, A Latín Dictionary Founded on Andrew's Edition of Freund Latin Dictionary, revised by Charlton T. Lewis y Charles Short, Oxford, Clarendon Press,1962. Sas, Louis F. Sas, Vocabulario del «Libro de Alexandre», Madrid, Anejo XXXIV, BRAE,1976. TDMS, Tentative Dictionary of Medieval Spanish, Lloyd A. Kasten y Florian J. Cody, 2.ª ed., New York, Hispanic Seminary of Medieval Studies, 2001. Vind., Dana A, Nelson, Gonzalo de Berceo y el «Alixandre»: Vindicación de un estilo, Madison, Hispanic Seminary of Medieval Studies,1991.

18 Nos da una buena síntesis Isabel Una Maqua en su libro Panorama crítico del «mester de clerecía», Madrid, Castalia, 2000, págs. 77-92.

19 Jesús San Martín,La Antigua Universidad de Palencia, Madrid, A, Aguado, 1942; JesúsMenéndez Peláez, «El IV Concilio de Letrán, la Universidad de Palencia y el mester de clerecía», Studium Ovetense, 12, 1984, págs. 27-39; Francisco Rico, «La clerecía del mester», HR,53, 1985, págs. 1-23, 127-150; e Isabel Uría Maqua, «El Libro de Alexandre y la Universidad dePalencia», Actas del I Congreso de Historia de Falencia, vol. IV, Palencia, Diputación Provincial de Palencia, 1986, págs. 431-442.

20 El primero del tardío siglo XIII o del XIV; el segundo del siglo XV según Willis, en su doble edición, págs. xvii y xiv (vid. nuestra n.8).

21 No puedo menos que evocar la mordaz admonición ofrecida por Housman, la cual Edward B. Ham incluye en su artículo «Textual Criticism and Common Sense», RPh, 12,3, 1959, págs. 198-215.La cita en pág. 202,"... what the modern conservative critic realy is: a creature moving about in worlds not realized. His trade is one which requires, that it may be practised in perfection, two qualifications: ignorance of language and abstinence of thought The tenacity with which he adheres to the testimony of scribes has no relationshp to the trustworthiness of that testimony, bul is dictated wholly by his inability to stand alone" [Housman, ed. de Manilius, i, pág.[iií].

22  I. Uría Maqua, op. cit., págs. 96-126, presenta algunas ideas nuevas sobre el sistema rítmico cultivado por los clérigos. Su teoría sanciona la voz proparoxítona en cesura, pero la rechaza
en posición medial. A mi juicio, con esta exclusión y la rigidez con la que impone sus «figuras
rítmicas» ella se ve obligada a forzar el empleo excesivo de la síncopa y a hacer cambios arbitrarios en el orden sintáctico en casos que, a su modo de pensar, son dudosos.

23  O sea, arcaísmo, extranjerismo, latinismo, arabismo, tecnicismo; en suma, lectio difficilior.

24  D. A. Nelson, art. cit., pág. 350: El caso específico de fogar se me quedó en el tintero y falta en la lista de 83 estrofas afectadas por la repetición en uno solo de los códices. Al manifestarlo aquí doy más credibilidad a mi hipótesis.

25 Cfr. el caso de 2374a, vicios / lixos, bajo «Asincronismo», más abajo.

26  Opino que en 2344c' O ha introducido la aliteración fazen fumos frente a paren fumoenP, cuyos copistas son algo menos propensos a adornar el texto por su cuenta.

27  Alvaro Galmés de Fuentes, «La literatura aljamiada nos revela el secreto: ant. esp, consograr 'emparentar por afinidad o por razón de matrimonio'», BRAE, 74.261, 1994, págs. 7-11.

28  En elTDMS se registrancosino,-a y cusino,-a, aunque escasamente.

29  De este modo el poeta castellano extiende considerablemente el uso de nexos familiares, cuyo germen hallamos plantado ya en el texto modelo de Gautier (G): "Ante fores Erebí Stygiae sub moenibus urbis / Liventes habitant terrarum monstra sorores, I inter quas antris aliarummater opacis / Abscondit loculos, et coctum mille caminis / Faucibus infusum siccis ingutturataurum, / Explerique nequit sitis insatiabilis ardor" (libro X, 31-36).

30 Julia Keller, Contribución al vocabulario del «Poema de Alixandre», Madrid, Tipografía de Archivos, 1932, pág. 58, sugiere la enmienda concobina para 2350a.

31Vid. n. 13.

32 D. A. Netson, art. cit., págs. 366-367.

33  Julia Keller, op. cit., pág. 108; Age I, capít. XXI.

34  María Jesús Lacarra, «Los vicios capitales en el arrabal del infierno: El Libro de Alexandre, 2345-2411», La corónica, 28.1, 1999, págs. 71-81.

35 El DUE s.v. majuelo: "Dcriv. del lat. malleolus, dímin. de malleus, martillo, por la forma de martillo o muletilla que tiene el sarmiento que se planta para que se forme cepa nueva, constituido por un trozo de sarmiento más grueso del que arranca otro más delgado".

36 D. A. Nelson, art. cit., págs. 352-353.

37 El DUE s.v. mugrón: 'Tallo de la vid que se entierra para que arraigue y dé lugar a una planta nueva". En AGE IV 97c31 se registra mugrón,que ha sido definido incorrectamente en TDMS.

38 El DCELC, III, 92; además, véanse la nota bibliográfica del etimólogo en vol. i, xxxiii, y la datación en pág. lx. Para la postura de R. Menéndez Pidal consúltese su reseña de la ed. delms. esp. 488 (= P) de la Bibliotéque Nationale de Paris, El Libro de Alixandre, publié par Alfred Morel-Fatio, Cultura española, 6, 1907, págs. 545-552b. Cincuenta años más tarde éste confirma su defensa del leonesismo en Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas románicas, Madrid, Instituto de Estudios Políticos, 1957, pág, 278, n, 1.

39  Estado protorromance en la derivación debetún < betumne (cfr. 2308a betubneen P ybetume en O) < lat. BITUMEM; cat. betum. Claudio García Turza y Javier García Turza,Una nueva visión de la lengua de Berceo a la luz de la documentación emilianense del siglo XIII, Logroño, Univ. de la Rioja, 1996, págs. 143-144, nos dan datos que apoyan la restitución de este grupo secundario en el poema.

40  El pasaje objeto del presente estudio finalmente ha recibido la atención analítica que merecía en el artículo de Amaia Arizaleta, «El Imaginario infernal del autor delLibro de Alexandre», Atalaya, 4, 1993, págs. 69-92, en pág. 72, n. 19.

41  LaEl, s.v. veguedumbre, lo recoge de Vicente Salvá (8.ª edición, Paris, 1879; no he podido consultarlo). Se define 'orín, moho', en los siglos XVIII y XIX. El artículo precedente [ibid.)
que es incompleto, reza, "VEGUED. m. s. XIII. Moho. Alex. 2176" . El lexicógrafo español locita con la numeración del ms. O, en una nota preliminar evidentemente incompleta, separada por descuido del artículo principal. Luego en una obra posterior, su Diccionario Medieval Español, 2 vols., Salamanca, Universidad Pontificia, 1986, incluye apenas la nota trunca, por quedarel segundo artículo más completo fuera de la época medieval. Esta palabra tan evasora aparece también en la Enciclopedia Universal Ilustrada, vol. LXVII, Madrid, Espasa, 1929, pág. 508,con la misma definición, 'orín, moho'.

42 Joël Saigneux, «Culture religieuse et culture profane. Les représentations de la Iuxure dans l'art françáis du XIIesiécle», Cultures populaires et cultures savantes en Espagne, Paris, CNRS, 1982, págs.82-83. Cito según Amaia Arizaleta, art. cit., pág. 90.

43 C al citar la variante de P atina en 2339d 2340c', 2340c", 2340a", 2342b, 2349c, 2352d, 2353d, 2368c, 2374a (Total: 10 veces); pero yerra en 2334c' (trecho), 2334c"(lugar), 2335b, 2344c', 2344c", 2346b, 2347a, 2348a, 2350a, 2353c, 2354a, 2354c', 2355a1, 2357b, 2369d "" (deve), 2369d"' (escapar), 2312c', 2312c", 2375c (triemblan > tiemblan), 2381d', 23814 " (Total: 21), C al citar la variante de O atina parcialmente en 2375d; pero yerra en 2354c", 2361d 2373d, 2381d"' (Total: 4).

MM al citar la variante de P atina en 2354c", 2361a" (Total: 2); pero yerra en 2346b, 2347a, 2350a, 2353c, 2354a, 2354c', 2355d, 2357b, 2369a" "" (deve), 2309a- "(escapar), 2375c, 2381d' (Total: 12). MM al citar la variante de O atina en 2334c"(techo),2334c" (fogar),2335b, 2344c', 2344c", 2348a, 23754 (Total: 7); pero yerra en 2339d2340c', 2340c", 2340d, 2342d, 2349c , 2352d2353d2368c, 2372c', 2372c'" (cal), 2373d, 2374a, 2378d, 2381a" " (Total: 15).

N1 al citar la variante de P atina en 2339d, 2340c', 2340c", 2340a", 2342b, 2349c, 2353d, 2354c", 2368c (Total: 9); pero yerra en 2335b, 2355d (Total: 2). N1 al citar la variante de O atina en 2334c" (techo), 2334c"" (fogar), 2344c', 2344c", 2346b, 2348a, 2353c, 2354c', 2369á " (deña), 2369d" (amparar), 2375c, 2375d, 2381d (Total: 13); pero yerra en 2352d, 2354a, 2361d 2381d" (Total: 4). En N1 se inicia la labor reconstructiva con las siguientes enmiendas: 2350a (contosina > concosina), 2357b(alueyas > arlotias), 2372c' (descarnida > descamada), 2372c"(leral > glerat), 23734 (orrescas > orreças/ orrezas), 2378a1 (apenas > abes) (Total: 6). El editor de N1 reconoce hoy que dos enmiendas han sido excesivas: 2347a (apor[t]andoen lugar de allegando), 2374a (pecados en vez devicios) (Total; 2).

PO concuerdan en lecciones erróneas que son recogidas, sin embargo, en N1, C, MM: 2334c' (poblado),2360c (misma),2367d(contece)(Total: 3). PO concuerdan en lecciones erróneas que son recogidas en C y MM pero rechazadas para N1: 2338a (calentura > calura), 2358a" (Lamet > Lamech), 2366a (cavalleros > canonges), 2367b (vieda > devieda) (Total: 4).

La corrección de errores comunes en PO continúa hoy en la versión electrónica N2: 2334c' (poblado > sobrado), 2360c (misma > meisma), 23674 (contece > cunte).

44  La 1ª edición de Cañas (1978), pág. 93. En la 2.° edición (C, 1995), pág. 89, describe su procedimiento editorial con las mismas palabras. En la primera sí revela cierto interés por el empeño reconstructivo señalando y adoptando rectificaciones de la tradición manuscrita efectuadas por Ruth I. Moll, Beiträge zit einer Kritische Ausgabe des altspanischen «Libro de Alexandre»,
Würzburg, Buchdruckerei Richard Mayr, 1938; y por Emilio Alarcos Llorach, Investigacionessobre el «Libro de Alexandre», Madrid,RFE, Anejo XLV, 1948. En la segunda, procede de la misma manera con N1 de Nelson (1978).

45  La edición de Nelson (N1; 1978), pág. 27.

46  En otro artículo, «El Libro de Alixandre y Gonzalo de Berceo: Un problema filológico»,La corónica, 28.1, 1999, págs. 93-136, esp. págs, 98-103, reconozco un papel menor en la composición del poema desempeñado por don Gonzalo; se limita al de rimador oficial a partir delv. 15486.

47 La edición de Marcos Marín (MM,1987), pág. 61.

48En MM, págs. 61 y 480-484

49 I. Uría M., op. cit., págs, 57-58.

50  María Jesús Lacarra, art. cit. (nuestra n. 34); e Isabel Uría Maqua, «Secuencias anómalas en la descripción de los pecados capitales del Libro de Alexandre», Homenaje a Alonso Zamora Vicente, vol. III, Madrid, Castalia, 1991, págs. 129-143.

51  En vista de que v, 2349d reza "andan a las vegadas vestidos de sayales" y como sayal estérmino afín a estameña 'tela de estambre de color negro o pardo', que se usa para hábitos eclesiásticos, toda la est. 2366 puesta en secuencia funciona como amplificatio. A. Arizaleta,art. cit.,pág. 78, n. 35, no tuvo en cuentala reordenación de estrofas propuesta por Uría Maqua, pero
señala que en las
Siete Partidas (Primera partida, título xvii, ley iii),"Tres maneras son por que los homes facen simonía: la primera es serviendo por sus cuerpos mismos; la segunda dandodones o presentes; la tercera se faze por palabra rogando".Como, según explica Arizaleta, los viciosos son castigados "mediante un proceso que tiene en cuenta la adecuación metonímica del castigo a la falta", no es ilógico que los clérigos que "han faltado utilizando su facultadde hablar", en el infierno beban plomo derretido todos los días, según se precisa en la misma estrofa.

52 Tal coherencia falta en el trozo de la descripción del infierno (est. 2344-2371) que nos proporciona Una Maqua hacia el final de su artículo. Ella reproduce básicamente la versión de O,sustituyendo doce versos por los correspondientes de P. Dejo sin comentar los problemas provocados por esa preferencia. En un detalle importante discrepo de la interpretación que ofrece Una Maqua de la est. 2367. El poeta introduce al Odio, hijo traidor que pare la Ira; dice, "de todos los pecados esti es el mayor; / el que con el[li] muere [cunte le] grant error". Mi colega ve en esta estrofa una simple "explanación o glosa del sintagma fijo traedorque, a su vez, se predica de la Ira como una de sus consecuencias, [...] una pequeña digresión, tras la cual el poeta, en 2368, continúa con la descripción de la Ira" (pág. 143). Al recurrir a ejemplos extratextuales, opino que interpretamos mal el pasaje en cuestión. Et trozo 2367bcd no debe verse como un mero paréntesis. El penúltimo verso —"de todos los pecados esti es el mayor"— introduce una amplificatio (2368-2369) que detalla las terribles consecuencias del Odio, vicio contrapuesto implícitamente a la tercera y más importante de las virtudes teologales; "amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos". Por la gravedad de sus consecuencias, que luego en versos sucesivos se detallan, el Odio es el mayorde los pecados. La falta de concordancia en los manuscritos (ésta = Ira en vez de éste = Odio, etc.) puede atribuirse a copistas que favorecían el tratamiento más tradicional de este tema en el catecismo, tratamiento reflejado, por to visto, en las obras de Juan Ruiz y Pero López de Ayala que cita Uría Maqua.

53 El metro se regulariza sí leemos la conjunción coordinante antes de la cesura.

 

 

 
 

EL LIBRO DE ALIXANDRE;
EN MARCHA HACIA EL ORIGINAL

 

RFE, LXXXIII, 2003, 1.º -2.°, págs. 63-92

 

DANA ARTHUR NELSON
Universidad de
Arizona