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No sé yo, (dice
Bravo) (1) (nota 1: Grav. his. de Valvan. fol. 72.)
que se pueda decir, que haya Imagen en España de quien haya noticia
de tantas maravillas. En este presente año (habla del de 1608 en el
que escribió su Historia) se han traido mas de cincuenta Mortajas de
Enfermos y muertos resucitados. Si se hubieran de escribir todas las
maravillas que ha obrado esta Señora con sus Devotos, no cupieran en
mas dos resmas de papel.
Esto
dice este Autor : Yo pondré algunos con que pueda insinuar la piedad
de esta Señora : porque ellos tienen método mas dulce, y lengua mas
eficáz para explicar su Clemencia: Habet enim linguam suam, si
intelligatur. En ellos hablarémos todo quanto quisieramos para
nuestro consuelo,como dice S. Bernardo : Aun quando el desvarato de
nuestra misera vida sea tal, que nos ahogue en el mar de nuestras
culpas: Aun quando conozcamos estar próximos á la boca del
Infierno; si contritos fijamos nuestra esperanza en la Luz de esta
Estrella de piedades, verá nuestra experiencia el remedio de su
amparo.

No se sabe, ni es justo que se
sepa el año, el mes, ni el dia del Milagroso suceso en que el Niño
Dios que tiene la imagen de Maria en sus brazos, volvió el Rostro
por no vér un sacrilegio. Tan escandaloso dia, quedese á la memoria
de los Hombres, para temor y escarmiento; pero no para saber
curiosidades. Tienese por tradición fué causa este suceso de
prohibir, que entrasen Mugeres en el distrito y recinto del
Santuario; y habiendo puesto esto por los años de 1000 en la
Congregacion ó Concilio que en este Monasterio celebraron los
Obispos de Pamplona, Calahorra, y Alava, segun dice el Privilegio
del Rey Don Alonso el VI de Castilla : Antes de este año sería el
suceso notable de volver el Niño Dios su Santo Rostro.
Teniale antes puesto en el de su hermosa Madre, vuelto al lado de la
Epistola, inclinado hácia el pueblo : Y habiendo concurrido á
Romeria dos recien desposados, quisieron hacer su vela, quedandose
una noche en la Iglesia con otras muchas personas, como entonces se
usaba. Pidieron sucesion á la Soberana Imagen, y juzgando sería mas
seguro su efecto, poniendo ellos los medios para su consecucion :
Con ignorante osadia y sin respeto, retirandose á un rincon de la
Capilla mayor hácia el lado de la Epistola, donde el Niño Dios
miraba con pureza, executaron lo impuro de su brutal apetito y
desordenado intento. Entonces el Niño
Dios, que lo estaba mirando, torció el Rostro por no verlo; mudando
visiblemente la postura que tenia en los Brazos de su Madre, y
volviendose á mirar al otro lado : cuya mudanza quiso viesen todas
las personas que asistian en la Iglesia; empleados en Oracion, y
suplicas devotas á la Reyna del Cielo puestos los ojos en ella : Y
asombrados al ver tan gran prodigio, empezaron á dár voces,
Milagro, Milagro, Milagro.
Conmovióse el Concurso, y sin mucha diligencia, hallaron el motivo
del Milagro en la visible torpeza de aquellos dos Desposados presos
en la misma accion de su delito. Concurrió al alboroto, y novedad
tan extraña, no solamente las gentes, que estaban en la
Iglesia, sino los Religiosos del Convento, y demás Peregrinos, que
había en su Hospedage : Y ellos reconocidos, confesaron á voces su
pecado, con lo que consiguieron por su santa intercesion el remedio
de su pena y su trabajo. Mas el Niño
Dios no quiso volver su Divino Rostro otra vez hácia tal sitio :
cuya postura hoy tiene, en memoria del suceso, con las señales
patentes, de que en lo natural, y en la hechura de su Vulto,
la tiene hácia la otra parte; pues muestra en su Cuerpecito las
arrugas, como pudiera formarlas un cuerpo natural vivo, y en carne
al mudar de postura de medio cuerpo arriba; conservando la otra de
medio cuerpo abaxo. De este suceso
admirable se cree tuvo principio el prohibir, que entrasen las
mugeres, y por poner en las cumbres de los Montes las Cruces, que
llaman Blancas, hasta donde solamente podia llegar, y de alli hacer
Oracion a la Soberana Imagen. En le año de 1090 se sabe se retiraron
dos Señoras, naturales de Segovia, a vivir entre estas cumbres,
y lograr el consuelo de visitar el Santuario, llegando solo al sitio
donde hoy está la Cruz del Camino de abaxo, para lo cual fabricaron
a su costa el Hospital que hoy llaman de Anguiano, donde hicieron su
habitacion los dias de su vida, hospedando compasivas todos los
Peregrinos que venian al Santuario, y visitandole ellas desde el
sitio referido que es donde se ve la Santa Casa.
Por los años de 1483 quando la Reyna Católica Doña Isabél vino desde
Vitoria a visitar el Santuario, yá de habia dispensado esta
prohibicion por el Papa Calixto III, á peticion del Rey Enrique IV y
del Abad de esta Casa Don Juan Martinez; pero se conservaba, no
exceder en su estancia pasados de nueve dias, por haber
experimentado de que las que excedian de este tiempo pagaban con la
vida. No quisi exceder de él la Católica Reyna; pero se dice, quiso
experimentarlo en una Esclava suya, que dexaronla mas tiempo dentro
de la Hospedería,
pasado él, la hallaron muerta. Hasta los tiempos presentes se
conservó esta observancia por temor, ó por respeto : pero se
dispensó por los Prelados de la Orden en el año de 1681.
En el año de 1413 padeció este Monasterio un incendio tan fatal que
reduxo á cenizas mucha parte de él, y especialmente el Archivo, en
donde perecieron muchas antigüedades, Memorias, é Instrumentos.
Entre ellos fué uno un Libro antiguo de los Milagros, que, hasta
aquel tiempo habia obrado Dios en esta Casa por intercesion de la
Virgen Maria. Oy se conserva otro, que se empezo á escribir en aquel
año; y en él dice su Escritor esta noticia, poniendo los que en su
tiempo acaecieron : Los que para quitar todo escrupulo en ellos
pondré al pie de la letra, y en su mismo lenguage, con que los
curiosos tengan algo que advertir en él, y en su narracion sencilla
se vea la verdad; y son como se siguen. |