Bloque oriental

   Así se denominan las montañas situadas al este del valle de Leza.
Entre las que se incluyen la Sierra del Hayedo de Santiago, la Sierra del Hayedo de Enciso, la Sierra de Alcarama y la Sierra de las Cabezas, en el límite meridional, y las Sierras de la Hez, Peñalmonte, Peña Isasa y la Sierra de Peñalosa, algo más al Norte.
Las montañas orientales de la Rioja tienen en común su modesta altitud, progresivamente decreciente desde la Sierra de la Cebollera y desde las divisorias del valle del Iregua, no superando los 2.000 m. La Sierra del Hayedo de Santiago representa el punto más elevado con 1.761 m. y la Sierra de Alcarama apenas supera los 1.000 m.

Esta zona correspondía a la desembocadura de un río que formaba un gran delta, a veces invadido por las aguas del mar de Tetys, y otras con lagunas de poca profundidad, cambiantes de posición con el tiempo, siguiendo un modelo similar al de los grandes deltas actuales. Los sedimentos finos y blandos de la zonas encharcadas o pantanosas nos permiten hoy descubrir las numerosas huellas fósiles ,impresas por diferentes especies de dinosaurios.


La ausencia de contrastes y de relieves espectaculares es la mejor definición de las sierras orientales. Otro rasgo muy característico es la suavidad de las lineas de las cumbres,que tienden a situarse a una altitud muy similar. Sólo el encajamiento de la red fluvial contribuye a mantener la imagen de montaña,que de otra manera sería inexistente. Esta red fluvial ha originado valles escarpados, como el del río Cidacos, con meandros encajados. Pero hacia la cabecera, tanto el Cidacos como el Alhama, se abren en amplios valles de las altas tierras sorianas.