1 Vid. H. Delehaye, Les légendes hagiographiques. Bruxelle, Société des Bollandistes, 1973 [reproduce la 3ª ed. de 1927 ]
2 A este respecto es paradigmático el modelo hagiográfico propuesto por Joaquín Giménez Casalduero, «La norma hagiográfica de la “Vida de Santo Domingo de Silos”», Actas del V Congreso Internacional de Hispanistas. Burdeos, 1977, II, págs. 441-448
3 Aldo Ruffinatto recogió en La struttura del raconto agiografico nella letteratura spagnola delle origini (Torino, G. Giappichelli Editore, 1974) sus estudios dispersos sobre la estructura genérica de la hagiografía berceana y sobre su métrica. En concreto, recoge un trabajo básico: «Per una morfologia del racconto agiografico (Sta. M. Egipciaca vs. S. Millán, Sto Domingo e Sta. Oria)» (Miscellanea di Studi Ispanici, 1974, págs. 5-41), traducido en dos ocasiones: «Hacia una teoría semiológica del relato hagiográfico», Berceo, XCIV-XCV, 1978, págs. 105-131, y «Literatura hagiográfica
  seudo-hagiográfica (La VSD en el marco más amplio del relato hagiográfico de clerecía)», cap. 1 de su libro La Vida de santo Domingo de Silos de Gonzalo de Berceo, Logroño, IER, 1978, págs. 17-38.
4 Vid. su obra La hagiografía como género literario en la Edad Media. Oviedo, Dpto. Filología Española, 1989.
5 Vid. Marceliano González Domínguez, «La estructura gótica en los poemas hagiográficos de Berceo», Berceo, CXVIII-CXIX, 1990, págs. 105-116.
6 Vid. su edición de San Millán de la Cogolla de Gonzalo de Berceo. Londres, Tamesis Book,1984, 2ª edición, pág. 183.
7 En su artículo «El que dizen de Silos que salva la frontera (santo Domingo 3d)», Revista de Literatura Medieval, VII, 1995, págs. 159-172.
8 Vid. Frida Weber de Kurlat: «Notas para la cronología y composición literaria de las vidas de santos en Berceo», Nueva Revista de Filología Hispánica, XV, 1961, págs. 113-130.
9 Leída en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura en diciembre de 1995, y próxima a publicar su análisis narratológico en el libro Hagiografía y difusión en la «Vida de san Millán de la Cogolla» de Gonzalo de Berceo, IER, en prensa.
10 Son el exordio inicial (cc. 1-4), las secuencias de enmarque estructural de la visión (cc. 222-225 y 252-260), las dos secuencias de transición estructural del libro primero (c. 288) al libro segundo (c. 289), las dos secuencias de transición en la estructuración de los milagros en vida (cc. 351-352 y cc. 384-387), la secuencia de conclusión de la serie de milagros en vida(cc. 485-486), la secuencia de transición estructural del libro tercero (cc. 533-537), la secuencia de cierre de los milagros en muerte (cc. 731-732), la secuencia de cierre de la hagiografía (cc. 754-756) y la secuencia de explicit del autor (cc. 757-760)
11 Citamos por la edición de Aldo Ruffinato, La Vida de Santo Domingo de Silos de Gonzalo de Berceo. Logroño, Instituto de Estudios Riojanos, 1978.
12 Sobre los distintos valores que la palabra prosa pueda tener en Berceo, especialmente en su vinculación con el origen litúrgico y sus valores métricos, es de interés la obra de Anne-Marie Capdeboscq, «La prose rythmée de Berceo», Les Langues Neo Latines, CCLXXXVIII, 1994, págs. 23-40.
13 A este respecto son de gran interés, amén del tradicional artículo de D. W. Lomax («The lateran reforms and the spanish literature», Iberorromania, I, 1969, págs. 299-313) y la aplicación que de él hace Jesús Menéndez Peláez al mester de clerecía («El IV Concilio de Letrán, la Universidad de Palencia y el mester de clerecía», Studium Ovetense, XII, 1984, págs. 27-39), los sugestivos estudios sobre la forma de difusión del mester de clerecía propuestos por Isabel Uría («La forma de difusión y el público de los poemas del “mester de clerecía’ en el siglo XIII», Glosa, I, 1990, págs. 99-116 y «Clerecía y letras vernáculas en el siglo XIII», en Gonzalo de Berceo Milagros de Nuestra Señora, ed. F. Baños, Barcelona, Crítica, 1977, págs. VII-XXI). Sobre la posible vinculación de Berceo con el reformismo lateranese es imprescindible la atinada observación de Pedro Cátedra en su «Nota Introductoria» a la ed. del Sacrificio de la Misa en Obra Completa. Madrid, Espasa Calpe, 1992, págs. 932-943.
14 Isabel Uría Maqua, «El que dizen de Silos…», pág. 160.
15 Estudiada, editada y traducida por Vitalino Valcárcel en La «Vita Dominici Silensis» de Grimaldo. Logroño, IER, 1982.
16 Las diferencias entre la fuente y la obra han sido estudiadas por O. Suszynski en The Hagiographic-Tahumaturgic Art of Gonzalo de Berceo «Vida de Santo Domingo de Silos». Barcelona, Ed. Hispam, 1976.
17 Vid. Isabel Uría, op. cit.
18 Op. cit., pág. 108.
19 Asumimos aquí las conocidas tesis de Frida Weber de Kurlat (op. cit.).
20 Vid. op. cit., pág. 167-168.
21 Vid. a este respecto la comparación que presenta M. González (op. cit., pág. 112). No es el lugar para discutir con detenimiento el interesante objetivo de M. González de estructurar los milagros de las hagiografías en un marco gótico-ojival. Más allá de las ingeniosas simetrías de su estructura, en su análisis se echa en falta una interpretación del significado comunicativo de esta disposición, que transciende su mero valor estético.
22 Aldo Ruffinatto, La Vida de Santo Domingo de Silos de Gonzalo de Berceo. Logroño, IER, 1978, pág. 163, nota al verso 1402.
23 Op. cit. págs. 168-169.
24 Vid. en este sentido cómo en la estrofa 443 se resume un milagro sobre la curación de «un mancebo de casa» que se refiere para poder situar en el tiempo el prodigio de la carestía en el monasterio («Si fo después o ante, o en esa saçón», 444a).
25 Vid. «La maestría de Gonzalo de Berceo en la Vida de santo Domingo de Silos», Dicenda VI, 1987, págs. 167-170. Cita pág. 164.
26 Vid. op. cit., pág. 174-175.
27 Vid. este proceso en Joaquín Giménez Casalduero (op. cit.).
28 Vid. el excelente análisis de Mª Jesús Lacarra (op. cit.).
29 Vid. a este respecto el imprescindible trabajo de Daniel Devoto, «Berceo antes de 1780», Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, LXXIX, 1976, págs. 767-833; LXXX, 1977, págs. 21-54, 455-530 y 777-835
30 Vid. «El que dizen de Silos…», pág. 162-164.
31 Op. cit., pág. 166.
32 Sólo analizaremos la primera de cierre de la hagiografía, no tratando la de explicit del autor ni el himno final.
33 Este servicio, a propósito de los Milagros de Nuestra Señora, ha sido claramente explicado por Juan Manuel Rozas en su artículo «Composición literaria y visión del mundo: El clérigo ignorante de Berceo», en Studia hispanica in honorem R. Lapesa. Madrid, Gredos y Cátedra-Seminario Menéndez Pidal, 1975, t. III, págs. 431-451.
34 Vid. Brian Dutton, op. cit.
35 A. Varaschin: «San Millan de la Cogolla: le temps du monastère ou l’imaginaire de Gonzalo de Berceo», Cahiers de Civilisation Médiévale, XXIV, 1981, págs. 257-267.
36 Vid. las obras de estos autores citadas en notas 4 y 13 y de G. P. Andrachuk los artículos «Berceo and the “Clérigo simple”», La Corónica, XV, 1987, págs. 264-267 y Berceo’s Sacrificio de la Misa and the clerigos ignorantes», en Hispanic Studies in Honor of A. D. Deyermond. A North American Tribute, Hispanic Seminary of Medieval Studies, Madison, 1986, págs. 15-30.
37 Vid. las referencias de la nota 9.